Avon, icono mundial de la belleza con 140 años de historia, revela su mayor transformación estratégica y de identidad visual para el mercado latinoamericano. El proyecto, desarrollado por 404 Innovation Studio, da forma, amplía y presenta la nueva visión de la empresa, que pasa a posicionarse como una Femtech, una plataforma de innovación donde la tecnología está al servicio de lo femenino.
Más que una actualización estética, la iniciativa parte de una profunda comprensión de la marca como un sistema vivo, un enfoque que refleja la actuación de 404 Innovation Studio. La empresa combina consultoría de innovación y estudio creativo para diseñar marcas como sistemas operativos que impulsan los negocios.
La nueva identidad de Avon nace de la convergencia entre el legado histórico y la lógica contemporánea, estructurando la marca como un sistema. Se trata de una transición del símbolo al lenguaje, de la estética a la arquitectura. Una de las principales referencias conceptuales del proyecto es Ada Lovelace (1815-1852), una visionaria que transformó la lógica en algoritmo, cuya capacidad para estructurar el pensamiento en código establece un paralelismo directo con el nuevo momento de Avon. Ada no solo se anticipó al futuro, sino que creó una lógica operativa para organizarlo.
Inspirada en este principio, la identidad incorpora los códigos «< >», elementos conocidos de la sintaxis algorítmica, como recursos estructurantes del diseño. Más que recursos gráficos, funcionan como códigos de marca modulares, capaces de operar transversalmente en el logotipo, la tipografía, el diseño, el movimiento y la arquitectura del portafolio.
Además, el logotipo se simplificó con la eliminación del cuadrado que lo rodeaba, liberando a la marca de contornos rígidos y dando paso a una identidad más fluida, expansiva y viva. La nueva Avon abandona los límites para afirmar su evolución cultural.
Por su parte, la tipografía se ha rediseñado para garantizar su versatilidad e impacto en múltiples plataformas. Más vibrante y expresiva, también se ha concebido para el entorno digital, donde la marca dialoga, se posiciona y construye relevancia a diario.
Por último, la paleta de colores también se amplía. Más amplia, plural y dinámica, refuerza la diversidad como valor estructural de la marca, reflejando la multiplicidad de voces, historias y estéticas de lo femenino.
"Avon está alcanzando un nuevo nivel de alta tecnología y diseño de vanguardia. Queremos que, al ver la nueva identidad, la mujer latinoamericana sienta que la vanguardia tecnológica también le pertenece. El cambio de marca es la cara visible de una profunda transformación operativa, ya que la nueva identidad visual de Avon es fluida, expansiva y digital por naturaleza", explica Gabriel Fernandes, director global de Branding y Comunicación. "Con el nuevo monograma "AV", por ejemplo, hemos creado una firma propia que funciona desde el pequeño icono de una aplicación hasta el relieve de un pintalabios, unificando nuestras verticales tecnológicas bajo una marca principal fuerte y contemporánea», señala.
"Según Kantar, en promedio, el 75 % del impacto de la marca proviene de puntos de contacto que no involucran medios pagados. Esto significa que toda experiencia de marca debe diseñarse cuidadosamente para impulsar el crecimiento. En este contexto, las marcas deben verse como sistemas, capaces de conectarse con las personas en un escenario mediático hiperfragmentado", concluye Mariana Balestra, directora de Operaciones de 404 Innovation Studio.
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