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A 50 años del golpe militar: Argentina reafirma su compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia

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(25/03/26). Este martes 24 de marzo, en el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, organismos de derechos humanos, junto a partidos políticos y diversas organizaciones sociales, culturales y educativas, convocan a una movilización para marchar hacia Plaza de Mayo donde tendrá lugar el acto central y al que se sumarán diferentes movilizaciones en las plazas de toda Argentina e incluso frente a consultados argentinos en otros países. La asociación Abuelas de Plaza de Mayo lanzó la campaña “Florecerán Pañuelos” (#FloreceranPañuelos #50AñosDelGolpeGenocida), una iniciativa que invita a la sociedad a intervenir pañuelos blancos con frases, nombres, símbolos o dibujos. La propuesta busca replicar en todo el país el símbolo histórico de la lucha por la memoria, promoviendo una participación activa y creativa. “Que florezcan historias en todos los rincones del país”, señala la convocatoria, que propone llenar las plazas de pañuelos como gesto colectivo de memoria y resistencia y sacar a la luz muchas historias aún no contadas.

Hace 50 años, un nuevo golpe cívico militar destituyó por la fuerza al gobierno constitucional del país -a pocos meses de las nuevas elecciones presidenciales- y rompió la democracia, violó la Constitución, cerró el Parlamento, detuvo y encarceló a líderes de los partidos políticos con representación parlamentaria, destituyó a los jueces que defendieron la Constitución, asesinó a miles de argentinos, desapareció, violó, torturó a más de 30.000 personas que aún siguen desaparecidas y cuyos familiares las siguen buscando, entre ellos más de 500 niños- muchos nacidos en cautiverio mientras sus madres eran torturadas- que aún hoy 50 años después siguen buscando su identidad. La dictadura cívico militar obligó a miles de argentinos a un exilio forzoso salvar sus vidas, desintegrando familias, empresas, organización e instituciones del país y su vida social. La violencia, la represión y la censura fue sobre toda la sociedad. No solo se cerró el Parlamento, se sometió al poder judicial, se prohibieron los partidos políticos, las asociaciones civiles, los sindicatos, sino que se quemaron millones de libros, se prohibieron numerosas obras artísticas, se cerraron sedes universitarias, se prohibieron las lecturas de determinadas teorías científicas, se censuraron los medios de comunicación y se prohibieron las reuniones en espacios públicos de más de tres personas. El miedo y la inseguridad se extendió por toda la sociedad. No solo asesinaron y desaparecieron a personas involucradas en la política, sino que también sufrieron lo mismo la gente de la cultura, la ciencia, el deporte, el mundo empresarial, religiosos, y gente de la comunicación, estudiantes, profesores y amas de casa, niños y bebes recién nacidos.

El golpe cívico militar, más salvaje y violento incluso que los sufridos en décadas anteriores, llegó para imponer un modelo económico y de sociedad por la fuerza y que impidiese cualquier resistencia de la sociedad. El objetivo fue "reorganizar" a la sociedad a través de la violencia, el miedo, las desapariciones, las torturas, el asesinato, secuestro o encarcelamiento de los referentes políticos, sociales, empresariales y barriales en el país, las provincias,cada municipio del país y de esta forma, silenciar y desorganización a la sociedad civil. Las violentas políticas aplicadas implicaron un endeudamiento salvaje del país –pasó de menos de U$S 5000 millones a más de U$S 45.000- sin que se realizara ninguna obra de infraestructura que favoreciera la país y su gente, con una corrupción en todas las instancias del gobierno, además de endeudar a las empresas públicas y privadas claves para el desarrollo del país como YPF, Gas del Estado, Segba (electricidad), Obras Sanitarias, Ferrocarriles Argentinos, Aerolíneas Argentinas, Somisa (metalurgia), la industria naviera y electrónica, entre muchas otras, que contribuyeron a la destrucción del entramado del pujante sistema industrial y tecnológico argentino, que junto con el cierre de universidades y carreras técnicas también contribuyeron a la desorganización del sistema científico, educativo e industrial argentino. Todo esto complementado con la especulación financiera, la desvalorización de la moneda nacional y la apertura indiscriminada de las importaciones, y con la realización de campañas publicitarias promovidas por la dictadura denostando a la industria local. Numerosos empresarios que no se sometieron a la dictadura o cuyos sectores les interesaban a los aliados civiles de la dictadura fueron secuestrados, torturados y asesinados, y sus empresas y propiedades, robadas y apropiadas, mientras que muchos otros debieron exiliarse y trasladar sus familias y compañías a otros países.

El sistema educativo y universitario generador de conocimiento, tecnología y capacitación para el desarrollo del país, fue reprimido, con profesiones y estudiantes desaparecidos o exiliados, modificados los planes de estudio y desarticulados del entramado económico local, con prohibiciones de enseñar determinados conocimientos y quema masiva de libros, documentación, discos y películas. En 1977 casi 100.000 libros de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba) fueron quemados y destruidos, incluidos originales no impresos aún.

A nivel cultural, además de las desapariciones de cantantes, compositores, actores, dramaturgos, bailarines, concertistas y artistas en general, se prohibieron miles de canciones, películas, obras teatrales, libros y fuentes de estudios. Canciones como “Viernes 3 Am” de Serú Girán, “Me gusta ese tajo” de Pescado Rabioso, liderada por Luis Alberto Spinetta, “Cómo la cigarra” compuesto por María Elena Walsh, “Te recuerdo Amanda” de Víctor Jara, “La Marcha de la bronca” de Pedro y Pablo, “El tema de los mosquitos” de León Gieco, “Ayer nomás” de Moris y Pipo Lernoud, por solo nombrar algunos, estuvieron entre los prohibidos.

A partir de 1976, con los militares en el poder, hubo censura, represión, exilio y desaparición de cineastas, artistas y comunicadores. Leonardo Favio, Octavio Getino, Fernando Solanas, Humberto Ríos, Gerardo Vallejos, Lautaro Murúa, Jorge Cedrón, entre otros, tuvieron que exiliarse en el exterior o esconderse dentro del país. Raymundo Gleyzer, Pablo Szir y Enrique Juárez fueron secuestrados y continúan hoy desaparecidos. Escritores como Héctor Germán Oesterheld, guionista y creador de El Eternauta, la historieta más emblemática de la ciencia ficción argentina, fue secuestrado y desaparecido junto a sus hijas, yernos y nietos por la dictadura.

La censura también llegó para los libros infantiles. DEsde "El reino del revés" de Maria Elena Walsh o "Un elefante ocupa mucho espacio" de Elsa Bornemann hasta "El principito" de Antoine Saint-Exupéry fueon prohibidos.

La dictadura argentina también desapareció, torturó y asesinó a más de 200 periodistas, trabajadores de prensa y profesionales de la comunicación, siendo Rodolfo Walsh el caso más emblemático, desaparecido el 25 de marzo de 1977, un día después de difundir su célebre "Carta Abierta a la Junta Militar” en el primer aniversario del golpe militar. En esa carta, el periodista y escritor denunció los crímenes y la política económica del régimen. Fue emboscado por un grupo de tareas de la ESMA y su cuerpo nunca fue recuperado. Otros casos notables incluyen a Paco Urondo, Haroldo Conti y Susana Lugones, en una represión que buscó silenciar la denuncia de violaciones a los derechos humanos, el endeudamiento y destrucción del país.

La represión cultural no fue improvisada, sino que fue parte del proyecto de "reorganización" de la sociedad. Fue una política sistemática que incluyó desde la desaparición forzada de personas, la apropiación de sus hijos, las listas negras, la prohibición de artistas y su difusión, la prohibición de circulación de libros, ideas y su enseñanza y la generación de miedo y pánico a la expresión y al debate de ideas. Incluyó intervenciones a universidades, centros educativos, medios de comunicación, editoriales, control de los catálogos a publicar, calificación de los libros y películas y obras según su “peligrosidad”. No se trataba solo de eliminar las ideas que no coincidieran con las deseadas por la dictadura cívico militar, sino que se trataba de controlar y manipular lo que se podía pensar, que se podía enseñar, qué relatos podían circular por la sociedad y qué se podía enseñar, sembrando además de la censura y la autocensura, el miedo a expresarse y ser desaparecido. La desaparición, la represión y la censura fueron las herramientas para modelar las subjetividades y disciplinar a la sociedad en su conjunto.

La violencia y represión alcanzó a todos los ámbitos de la vida. En el deporte, mas de 220 deportistas desaparecieron. Muchos de ellos, en estos días son recordados por instituciones deportivas y entre ellas, grandes clubes de fútbol como Independiente, San Lorenzo, Boca, Banfield, entre muchos otros. 

A nivel estudiantil, ciento de estudiantes fueron desaparecidos, y asesinados como testimonia la película “La noche de los lápices”. Decenas de religiosos fueron asesinados y desaparecidos. La masacre de los curas palotinos o el secuestro de las monjas francesas o de obispos que levantaban su voz, como en el caso del obispo Enrique Ángel Angelelli, obispo de La Rioja, asesinado por la dictadura cívico-militar el 4 de agosto de 1976, al que se intentó disfrazar como accidente automovilístico y que la justicia demostró que fue un homicidio ordenado por la cúpula militar. Angelelli fue beatificado en 2019.

La dictadura cívico militar y autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional” además de endeudar al país, destruir su entramado industrial, fundir industrias, bancos y empresas, sembrar la corrupción, empobrecer a los argentinos y asesinar y desaparecer a miles de ciudadanos, llevó al país -devastado por sus políticas- a una guerra, que llevó a la muerte a cientos de argentinos, jóvenes sin preparación ni recursos en una lucha desigual, la mayoría eran soldados conscriptos de entre 18 y 20 años que cumplían el servicio militar obligatorio, demostrando que esos militares de la dictadura fueron no solo incapaces de llevar adelante la guerra que ellos mismos declararon, sino que llevaron además a un gravísimo retroceso en la recuperación de las Islas Malvinas por parte de la Argentina.

La recuperación democrática logró importantes avances, entre ellos el juzgamiento en el propio país de los principales responsables de violar la constitución y de crímenes de lesa humanidad con el propio poder judicial heredado de la dictadura, y que se convirtió en un hecho único en el mundo. También hubo importantísimos avances en la identificación de centros clandestinos de detención y de identificación de las víctimas, gacias al Equipo Argentino de Antropología Forense, que se convirtió en un referente a nivel mundial en la materia. También se logró devolverle la identidad a más de 140 niños secuestrados y nacidos en cautiverio, pero aún sus familiares (los que quedaron vivos) y las organizaciones de derechos humanos siguen buscando a más de 300, mientras miles de familias siguen esperando respuesta para saber que pasó con sus seres queridos y poder darles sepultura.

La democracia avanzó en muchos aspectos, pero sigue sin lograr resolver muchos otros, que siguen condicionando su desarrollo y consolidación como país, el desarrollo de su mercado interno, sus industrias, y el mejoramiento de su nivel de vida. Entre estos temas pendientes, la democracia nunca revirtió las consecuencias de un poder judicial que aceptó violar la constitución y sus derechos y que hoy sigue presente en muchos de sus estamentos, como continuación del poder militar. Tampoco investigó ni condenó a los cómplices civiles de la dictadura y en especial a los responsables de los negociados económicos que dejaron una Argentina distinta empobrecida y endeudada. La democracia repudió la escandalosa deuda externa, contraída por un gobierno inconstitucional, sin aprobación parlamentaria, que aún no se sabe para que se usó y que en su mayoría se fugó al exterior. La democracia argnetina tiene como pendiente la derogación y modificación de muchas “leyes” impuestas ilegalmente por la dictadura militar que continúan regulando la vida social, económica y cultural de los argentinos, violando la legalidad y la seguridad jurídica correspondiente..

Los crímenes de lesa humanidad avanzan a un paso muy lento, mientras que parte del poder judicial permite que los criminales circulen libremente por las calles sin cumplir sus penas, sin arrepentirse de sus delitos y sin revelar dónde están sus víctimas y sus bienes.

La dictadura cívico militar significó un giro estructural en la sociedad y en el plano económico, que con las políticas del Ministro de Economía, Martinez de Hoz, y el presidente del Banco Central, Domingo Cavallo, implicó el endeudamiento del país, el reinado de la especulación financiera y la destrucción del entramado productivo, industrial y científico del país que sigue estando presente en la realidad argentina, impidiendo el desarrollo autónomo del país y el mejoramiento de la calidad de vida de sus ciudadanos y llevando a recurrentes crisis como consecuencia de esa "reorganización nacional". Ese contexto llevó al incremento de la pobreza y el achicamiento de la clase media que siempre fue un diferencial de la Argentina. Pasaron 50 años, y los modelos y recetas implementados por la dictadura, siguen presentes. De hecho, no sólo muchos de los funcionarios de la dictadura siguieron manejando la economía como en los casos de Domingo Cavallo, ministro de economía durante los ’90 en el gobierno de Carlos Menes, luego el mismo Cavallo junto a Federico Sturzenegger con Fernando De la Rúa que concluyó con el estallido del 2001, sino que logró volver en 2016 con el gobierno de Mauricio Macri, Sturzenegger y Luis Caputo, y qeu volvió en 2023 con Javier Milei, Caputo y Sturzenegger. Recordemos que Cavallo no solo fue el presidente del Banco Central durante gran parte de la dictadura militar, sino que fue uno de los responsables del endeudamiento exterior y además de eso, responsable de la estatización de la deuda de algunos empresarios argentinos como el de la Familia Macri, que se sacó de encima esa deuda y hoy siguen pagando todos los argentinos con sus impuestos.. Por esto, lejos de constituirse en un acto conmemorativo, la sociedad argentina persigue sostener y cuidar la memoria colectiva que se fue construyendo a lo largo de estas cinco décadas para tener presente a qué lugar llevan estas políticas y recordar que lograron aplicarse a través de la violencia institucional. La dictadura no es un hecho del pasado sino que sigue vigente en cada familiar que no pudo velar a sus seres queridos, en los cientos de niños que aún recuperado su identidad, en los impuestos que pagan los argentinos para pagar la deuda externa y cómo sufren los malos servicios públicos que fueron privatizados por migajas, luego que fueron construidos por el esfuerzo de varias generaciones de argentinos.

En este aniversario tan especial, a 50 años del último golpe cívico militar en Argentina (bajo el contexto de un gobierno en el país que golpea y hambrea a manifestantes entre ellos, a los jubilados; castiga y dispara a periodistas; que intentó frenar la ley de Emergencia en Discapacidad; y que viene desmantelando, desfinanciando y cerrando instituciones fundamentales del país relacionadas con la educación pública, la salud, la cultura, la ciencia y la investigación, además de usar los recursos públicos para beneficio personal y de su círculo íntimo y estafar a muchas personas con el caso "Libra"), este 24 de marzo se afianza, una vez más, como una jornada que va más allá del recuerdo histórico, es la construcción de una memoria colectiva, que se encuentra enraizada en la sociedad argentina.

A 50 años del golpe, miles de personas volverán a ocupar las calles en todo el país para sostener ese compromiso y proyectarlo hacia el futuro. Una vez más, la sociedad argentina responderá desde el espacio público, reafirmando una consigna que permanece vigente más que nunca: Ni olvido, ni perdón. Por la Memoria, la Verdad y la Justicia: Nunca Más


Desde anoche, numerosos artistas, escritores y periodistas están realizando una vigilia, muchos clubes están haciendo homenajes a sus deportistas y algunas asociaciones como la Asociación de Directores Argentinos Cinematográficos (DAC) están impulsando espacios de reflexión colectiva a través de cine, series, documentales, obras de teatro y diferentes expresiones artísticas.


En el caso del DAC realizará el próximo miércoles 25 de marzo la Jornada docuDAC: Cine y Memoria a 50 años del golpe de Estado en la Sala Mario Soffici del DAC ubicado en la calle Vera 559, en la ciudad de Buenos Aires. Por otro lado, este 24 de marzo a las 19hs, luego de la marcha, se proyectará en la sede del UMET - Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, en la Sala Caras y Caretas, ubicado en la calle Sarmiento 2037 , el primer capítulo de la seria "1976, Ecos de la Memoria" con realización de Tristán Bauer, Daniel Filmus y Caro Scaglione y donde se podrán escuchar las voces de muchos de los protagonistas de estas historias (desde abuelas y madres de Plaza de Mayo, hasta premios nobel de la Paz) que no solo reconstruyen lo ocurrido sino que interpelan desde el presente, los asignaturas pendientes en estos años de democracia, por sólo nombrar dos actividades.


Es importante recordar que la dictadura que vivió Argentina entre 1976 y 1983 no fue un hecho aislado sino que convivió con otras dictaduras similares en Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Brasil, que entre las mismas estaban coordinadas en lo que se conoce el Plan Condor, para continuar desapareciendo ciudadanos de nuestros países y no existan alternativas de autonomía desarrollo independiente y sociedades que crean en si mismas.


Un ejemplo de esto, es el trabajo que realizó la agencia uruguaya Innvented en el que recrean lo que hubiera sido la vida de una persona desaparecida.


Otro ejemplo, son las exitosas películas brasileños "Aun esta aquí" dirigida por Walter Salles o la reciente candidata a los Oscars "El Agente Secreto" , dirigida por Kleber Mendonça Filho y protagonizada por Wagner Moura, ambas ambientadas en la dictadura militar brasileña.



+ Info con las diferentes acciones en: @abuelasdifusion

Fotos by Abuelas de Plaza de Mayo / Ministerio Público Fiscal

Florecerán Pañuelos. Anunciante: Abuelas de Plaza de Mayo. Marca: Casa por la Identidad - #FloreceranPañuelos - 24 de Marzo 50 Años del Golpe. Producto: #FloreceranPañuelos. País: Argentina. Categoría: Bien Público. Mensajes gubernamentales, politicos y religiosos.

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