Niel Dawson, Chief Creative Officer de DDB Worldwide para Philips, abrió su conferencia haciendo un paralelo entre el modo de pensar de los niños (simple, espontáneo e intuitivo) y el de los adultos (racionalizado y premeditado). A partir de allí recalcó que en publicidad es preciso mantener o recuperar esa forma de razonamiento infantil que es la que da lugar a las mejores ideas.
Dawson es una de las figuras más relevantes de la publicidad actual al haber sido merecedor de un Gran Prix en Cannes por dos años consecutivos (2009 y 2010) por sus trabajos "Carousel" y "Parallel Lines" para Philips. Ambos casos fueron presentados por el creativo durante su conferencia en El Ojo como un ejemplo acertado de aquello que las ideas simples son capaces de generar. Por ello recomendó que los creativos confíen en su lado infantil sin importar en qué momento de su carrera se encuentren.
"De niños pensamos sin prejuicios y no tememos arriesgarnos o equivocarnos. Es la ventaja que tienen los creativos jóvenes; son ingenuos y eso es algo poderoso. A quienes les fue bien en su carrera es porque quedaron prendados de ese costado", afirmó.
Según explicó, Parallel Lines, el caso para Philips que lo condujo al máximo galardón de Cannes este año, surgió a partir de la sencilla idea de que, mientras hay miles de manera de contar una misma historia, sólo hay una de verla: "Con la pantalla plana de Philips preparada para ver films en sus dimensiones originales", sostuvo. Un mismo guión les fue entregado a cinco directores famosos para que cada uno creara su propia película. En el centro de la campaña fue colocada una página web. La promoción de los cortometrajes fue hecha como la de cualquier película en los cines, vía facebook y otros soportes. En tan sólo una semana un millón de personas las habían visto, contó Dawson.
Para el creativo se trató de una sola cosa: anticipación. Ya no le pedían a los consumidores simplemente que vieran, ahora la misión era que participaran y experimentaran sensaciones. "La social creativity es el futuro", sentenció.
A modo de cierre afirmó: "Cuando somos niños nos arriesgamos y no tememos; de adultos acallamos ese sentimiento. La gente exitosa del mundo tuvo tantos errores como éxitos. Si no están preparados para fracasar nunca van a llegar a generar nada completamente original".