Profesional con larga experiencia en efectos visuales, con participación en películas como “300”, “Viaje al Centro de la Tierra”, “Tintin”, entre otras. Realizador a punto de concretar su sueño de dirigir la propia película en Hollywood, The Flying Man, con un guión escrito, producido, y filmado originalmente por él. Luego subido a internet y comprado ahora por el escritor y productor de televisión estadounidense Chris Collins (The Sopranos, The Wire, Sons of Anarchy). Solo le faltaba a Alqueres un viaje a Bolivia y el encuentro con ChinChin, la cholita luchadora.
En este trabajo de Santa Clara para El Ojo de Iberoamérica, Alqueres pudo vivir una experiencia única en su carrera. El proceso de producción incluyó el uso de un sistema prácticamente inédito en la región, el “Previs" o pre visualización, herramienta creativa y de presupuesto, largamente utilizada en Hollywood para planeamiento de secuencias complejas en largometrajes y publicidad.
El resultado final es una fábula que inspira la evolución profesional, transformando héroes locales en héroes globales. “Fue un proceso increíble de trabajo. Ojalá se pudieran hacer todos los films de esta forma”, festeja Alqueres.
El realizador estuvo en el Festival del Club de Creación, en Brasil, con una charla en la que presentó el sistema Previs. Luego de su exposición, charló con LatinSpots sobre su carrera y la campaña de El Ojo 2015.
-¿Cómo fue el proceso de filmación del comercial?
-El proceso fue increíble. Ojalá se pudieran hacer todos los films de esta forma. Empezamos con un guión muy bueno que encantaba a todos los que lo leían. La propuesta original era hacer un comercial más sobrio, con entrevistas y fotos. Los íbamos a hacer en Brasil con ChinChin en un living mostrando fotos de su historia como luchadora. Con el equipo de O2, consideramos que valía la pena ir a Bolivia, porque si la idea era utilizar un personaje tradicional local, filmarlo en Brasil no resultaría en un producto final tan auténtico. Tendríamos que encontrar en poco tiempo a una actriz que hablara castellano, con el acento correspondiente, con determinadas características físicas. Íbamos a perder mucho de la pieza. Entonces, viajamos, hicimos un casting con actrices y luchadoras, y encontramos a Yenny (Yenny Mamani), que es una luchadora.
-Encontraron a un personaje perfecto…
-Sí. Hay muchos puntos en común entre su historia y la historia del personaje ChinChin. Las dos son luchadoras de verdad. Esta lucha entre cholitas representa toda una tradición en Bolivia, una especie de movimiento social que combate la opresión, y también una forma de entretenimiento. No conocía este tema cuando me entregaron el guión, y eso es algo lindo en esa profesión. Filmar y absorber experiencias. Después de hacer el film, me di cuenta de que hay muchas cosas de Latinoamérica que desconozco.
-Cuáles fueron sus lineamientos previos para realizar el guion?
-Mi intención fue hacer un film que no se burlara de su cultura, que fuera algo genuino, lógicamente en tono de comedia. Para mí, era muy importante que la gente viera el resultado final como algo gracioso, sin sentir que les faltamos el respeto, y que aprovechamos para difundir su cultura al mundo. Durante las filmaciones, a pesar de que ChinChin no es tan conocida, la gente se detenía para elogiarla, ya que esta cultura de la lucha es muy popular en Bolivia.
-A pesar de no ser actriz, actuó muy bien en la película…
-Yenny trabajó muy bien como actriz. En su casting, quedó clarísimo que sería la elegida, más allá que haya participado con actrices famosas del país. Una vez más, como en el film, Yenny le ganó a todos. Fue muy fácil filmar con ella, estaba muy a gusto y trabajamos fuerte para que se la viera aún más genuina, sin ningún tipo de nerviosismo.
-La escena de su carcajada quedó muy natural…
-Es que le decíamos cosas graciosas para que se riera. Todo el equipo en Bolivia trabajó muy bien. Realmente, me sorprendió mucho este país. Su gente y sus paisajes son muy interesantes, y tengo muchas ganas de volver a filmar allí.
-¿Cómo fue el día a día del trabajo de filmación?
-Fue todo muy rápido, casi sin tiempo de pre producción local. Íbamos a visitar las locaciones todo el día, a veces teníamos 3 horas para llegar. Volvíamos tarde y teníamos que reunirnos para programar el trabajo del día siguiente.
-¿De qué forma utilizó el sistema Previs en su trabajo de pre producción?
-Lo utilice en algunas escenas para empezar a entender el ritmo y el clima, no solo de cómo filmarla, sino también para planear todas las secuencias, mezclar el sonido, creando un proceso orgánico, donde se podía visualizar todo. Cuando salgo a filmar con el esqueleto de la pieza, siento más confianza en saber lo que necesito y no necesito. Cuando uno llega para filmar afuera, la producción local siempre tiene mil preguntas. Semejante a una batalla, siempre hay cosas que hay que dejar de lado y otras que hay exigir como fundamentales. Para tener más en claro esas respuestas es necesario contar con un buen planeamiento previo. El sistema Previs me ayuda mucho a tener esta confianza para decidir que ciertos elementos no hacen falta y que otros, si son imprescindibles.
-Está a punto de lograr un contrato para dirigir su primera película en Hollywood. ¿Cómo se viene dando esta oportunidad?
-Luego de varios años trabajando con efectos visuales en importantes estudios cinematográficos, decidí concentrar todos mis esfuerzos y recursos en el proyecto de dirigir. Ya tenía la idea cuando trabajaba en Nueva Zelanda de hacer el film The Flying Man. Se trata de un Superhéroe, visto desde el lado de la población, un personaje políticamente incorrecto que no entrega los criminales a las autoridades, sino que los mata. ¿Cómo reaccionaría la sociedad a la existencia de un súper poderoso con estas características? Lo fui llevando adelante, lo escribí, lo produje, contraté a los actores, lo filmé y lo subí a internet. En menos de diez horas estaba firmando contrato con un empresario de Hollywood. En el mismo día, el cortometraje fue destaque en Vimeo, que se volvió una vidriera. La semana siguiente firmé con United Talent Agency que pasó a representarme. Por último cerramos con el escritor Chris Collins, que viene de series de TV como The Wire, en HBO, y Sons of Anarchy, de FX. Ahora estamos finalizando una negociación con un gran estudio de Hollywood para viabilizar un largometraje el cual voy a dirigir.