Andes Origen participó por tercer año consecutivo del Festival Buena Vibra, que el sábado reunió a cerca de 20 mil personas en Ciudad Universitaria en una edición que confirmó su lugar como uno de los encuentros más relevantes de la escena indie nacional.
En un festival atravesado por artistas que alcanzaron la masividad y con shows que mantuvieron al público activo durante toda la jornada, la marca desplegó distintas experiencias pensadas para vivir la música de forma más auténtica y presente. Uno de los espacios más convocantes fue el Mirador Andes Origen, una propuesta que
invitó a dejar el celular en lockers para acceder a una vista privilegiada del escenario principal. Desde allí, miles de personas eligieron disfrutar los shows en tiempo real, con cerveza en mano y sin pantallas de por medio, reafirmando el espíritu de la iniciativa: conectar con el momento.
El Garage Andes Origen también volvió a ser protagonista. Durante toda la jornada, ilustradores retrataron en vivo a grupos de amigos y parejas, generando recuerdos únicos del festival. Además, el espacio para dejar mensajes a los artistas sumó participación espontánea del público, creando un puente genuino entre músicos y fans.
En paralelo, la Barra Andes Origen ubicada en el sector de foodtrucks funcionó como punto de encuentro y descanso entre show y show, acompañando la experiencia con las distintas variedades de la marca en un ambiente relajado y alineado con el espíritu del festival. Con una grilla conformada por referentes del indie rock y una convocatoria que reafirma el crecimiento sostenido del festival desde sus primeras ediciones, Buena Vibra volvió a consolidarse como un reflejo del presente musical argentino. En ese contexto, Andes Origen reafirmó su compromiso con la cultura y la música en vivo, apostando por experiencias que invitan a vivir más y registrar menos.