Programa - Argentina
Argentina en Alerta Vial
(12/10/05). Se lanzó el programa Alerta Vial, de alcance nacional, la campaña de educación y concientización para frenar la actual “epidemia” de accidentes de tránsito. Desarrollado por un grupo de organizaciones públicas, privadas y civiles, el programa involucra distintas acciones para que la población tome conciencia de que los accidentes de tránsito no son cuestión de azar y pueden ser prevenidos.
Mientras en nuestro país se discuten la fiabilidad de distintas cifras y estadísticas, el Informe de la Organización Mundial de la Salud declara a los accidentes de tránsito como una Epidemia. Éstos últimos encabezan el ranking de muertes en argentinos de hasta 35 años y son la tercera causa considerando todas las edades.
En nuestro país mueren, en promedio, 28 personas por día en accidentes de tránsito. Y la cifra va en aumento. En un esfuerzo para revertir esta tendencia, mediante políticas y acciones educativas concretas, diversos actores del sector público, privado y civil crearon el Programa Alerta Vial para trabajar en conjunto por una causa que afecta a toda la sociedad.
Las cifras asustan. La Argentina ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito. En total, se producen entre 10 y 12 mil casos fatales por año, un promedio de 28 muertes por día. “La tasa de mortalidad por accidentes supera los 29 puntos por cada 100.000 habitantes”, explica Marcelo Lohrmann, Gerente de Siniestros de La Caja de Ahorro y Seguro. “Estamos superando en casi el doble a Estados Unidos y a muchos países europeos”. Y esta no es una superación que enorgullezca.
A esto se suman los 20 mil heridos graves al año que, en alto porcentaje, resultan con alguna incapacidad física. Es necesario tener en cuenta el gran impacto emocional que un accidente ocasiona a una persona y a su entorno más cercano. En cuanto a lo material, aunque números de ésa índole pueden resultar irrelevantes en medio de una tragedia, los estudios arrojan cifras de varios millones de dólares.
En respuesta a esta grave situación empresas, organismos públicos e instituciones civiles pusieron en marcha Alerta Vial. Este programa impulsado por La Caja cuenta con el apoyo y adhesión de la Fundación Noble, Personal, Telecom, el Automóvil Club Argentino (ACA) y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Las acciones que involucra este programa serán implementadas de manera sinérgica, mediante el trabajo en red de todas estas organizaciones comprometidas, para potenciar el alcance y los resultados. “La idea es implementar un programa de seguridad para el aprendizaje vial a largo plazo y a nivel nacional, para disminuir el número de accidentes de tránsito, de muertes y lesiones. Siempre tratando de actuar en diferentes ámbitos: la educación, la salud y el control del cumplimiento de la ley en las principales ciudades del país.”, explica Lohrmann.
Alerta Vial busca trabajar desde la difusión y la educación, explicando cuáles son las conductas de riesgo, los recaudos y las acciones prácticas mediante las cuales es posible minimizar los riesgos de accidente. En paralelo, busca generar conciencia sobre el accidente como la consecuencia de una acción conciente y concretamente prevenible, contra la idea colectiva de que es un hecho imprevisto y azaroso. Este concepto colectivo es considerado una barrera para la comprensión acabada de esta grave problemática y el accionar en consecuencia. Alerta Vial, con fundamentos contundentes, apunta a que la población tome conciencia de que los accidentes se pueden prevenir y explica cómo hacerlo.
Epidemia Mortal y global
Los números producen escalofríos cuando se revisa la situación en el resto del mundo. Según el Informe Mundial sobre Prevención de los Traumatismos Causados por el Tránsito, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente “1,2 millones de personas murieron en el mundo en accidentes de tránsito en la vía pública durante el año 2002”.
Del mismo trabajo se desprende que los accidentes fueron la causa principal de muerte en mujeres de 5 a 44 años y en hombres de 5 a 14 años; y fueron segunda causa de muerte en los hombres de 15 a 44 años. Se calcula también, que millones de personas estuvieron hospitalizadas y muchas de ellas quedaron discapacitadas de manera permanente. “Sin un renovado compromiso con la prevención, estas cifras aumentarán. Por ejemplo, se prevé que la tasa de letalidad, (defunciones / 100.000 personas) aumentará del 26,1 al 31,3 en los próximos 10 años”, explica el Dr. Juan José Fusaro, Gerente Médico de Sistema Médico Legal (SML).
Todos estos antecedentes le valieron a la problemática el mote de Epidemia Silenciosa y el convertirse en uno de los factores de mayor peso en la lista de la OMS que contribuyen a la carga mundial de mortalidad y traumatismos. Incluso, los accidentes de tránsito están delante de problemas de salud como la malaria, la tuberculosis y el SIDA.
En lo referente al impacto económico derivado de los accidentes, las estimaciones dicen que las lesiones representan una media del 1% del producto nacional bruto (PNB) en los países de ingresos bajos, del 1,5%, en los de ingresos medios y del 2% en los de ingresos altos.
Causas y medidas preventivas
Los expertos insisten en que la brecha que separa a los países con más accidentes de los países en los que el registro es menor, está trazada por la educación y la prevención, por un lado, y por la capacidad de acción articulada por el otro. “Para atacar esta epidemia es necesario entender que estos hechos pueden ser prevenidos y pueden ser influidos a través de decisiones de política nacional y de educación. En la medida que el número de automóviles aumenta, las carreteras se vuelven más peligrosas y el número esperado de defunciones y lesiones seguirá en ascenso”, explica Lohrmann.
El Dr. Manuel Izura, a cargo de la Dirección de Seguridad Vial del Gobierno de la Ciudad de Buenos aires, asegura que “uno de los problemas con los que se enfrenta el Gobierno de la Ciudad en materia de seguridad vial, es la atomización de poderes en diferentes organismos y en la dificultad para diseñar políticas públicas adecuadas. Esto genera inconvenientes que obstaculizan la obtención de resultados significativos en el corto plazo, dada la falta de coordinación en los tiempos y métodos de implementación eficaces”.
Las investigaciones de accidentes de tránsito indican que el factor humano aparece como el responsable de la causa por sobre el vehículo y el medio ambiente. Uno de los principales motivos es conducir luego de haber consumido bebidas alcohólicas.
El informe de la OMS explica que mediante el análisis de estudios realizados en países de ingresos bajos y medianos, se comprobó que entre el 33% y el 69% de los conductores fallecidos y, entre el 8% y el 29% de los lesionados, presentaban alcohol en la sangre.
Según la ley argentina, la cantidad de alcohol autorizada para conducir establece como límite de alcoholemia 0.5 gramos por litro de sangre. Varios estudios indican que 2 vasos de cerveza, por ejemplo, deberían ser razón suficiente para que una persona de 90 Kilos decida dejar su auto estacionado.
Si la conciencia individual se resiste, a veces, ayuda saber que conducir habiendo consumido alcohol es sancionado penalmente; además de ser una condición excluyente de cobertura para las pólizas de seguro.
El cinturón de seguridad también tiene su capítulo especial en la materia de accidentes. Un estudio recientemente elaborado en la Argentina (“Seat belt use in Argentina: a 10 year struggle”), puso de relieve que “en las calles de Buenos Aires utilizan el cinturón de seguridad sólo el 26% de los conductores y pasajeros de los asientos delanteros y, en las autopistas nacionales, el 58%”.
Estos índices preocupan aún más si se los compara con investigaciones que concluyen que el uso del cinturón: “puede reducir entre un 40 y un 50% el riesgo de todos los traumatismos; el de los traumatismos graves entre un 43 y un 65% y el de las lesiones mortales entre un 40 y un 60%”. Otros elementos de seguridad que disminuyen significativamente los riesgos de accidentes es el uso de distintas protecciones en los vehículos, como los asientos para niños y airbags.
La mala planificación de las carreteras, en los casos en que no se toma en cuenta la interacción de los peatones y ciclistas o el diseño de vehículos inseguros, por ejemplo, son otras variables que inciden negativamente sobre esta problemática.
Prevención y “Alerta Vial”
El Informe Mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito, elaborado por la OMS, revela que “cada día mueren más de 3000 personas por lesiones resultantes del tránsito”. Un 85% de estas muertes se concentra en los países de ingresos bajos y medios, entre los que se encuentra Argentina. Según este documento, los índices de accidentes (1,2 millones de muertes y 50 millones de heridos al año), “crecerán alrededor de un 65 % en los próximos 20 años”. La contra cara de este fenómeno se encuentra en los países que ostentan ingresos más altos. “Las proyecciones muestran que entre el 2000 y 2020 las muertes resultantes del tránsito descenderán en torno al 30%”, completa el informe.
Una de las premisas del Programa Alerta Vial, aunque pueda parecer una obviedad, reside en involucrar y articular diferentes sectores, sin los cuales sería imposible crear una política efectiva. “La idea es trabajar en red para potenciar los resultados en materia de prevención. Y también desde los aspectos más discursivos de la problemática, por ejemplo, sobre el concepto de ‘accidente’ como algo que no se puede evitar. Los accidentes de tránsito sí se pueden prevenir en la gran mayoría de los casos”, resalta Lohrmann.
Aunque los promotores del programa reconocen que la problemática es amplia y heterogénea, en términos de grupos por edades, género y otros aspectos socioculturales, se decidió centrar los esfuerzos en el sector objetivo más crítico: los jóvenes de 15 a 29 años. Según Fusaro, “en cuanto a la distribución por sexo, se observa claramente una mayor incidencia en los hombres, que representan el 65% de la torta de accidentes”.
Entre la norma y la responsabilidad
Está claro que cumplir las reglas y normas es vital para frenar la Epidemia Mortal que representan los hoy los accidentes. Para complementar y potenciar esto, es ideal acudir a la responsabilidad de conductores y peatones para que procedan a conciencia. De este modo, el cumplimiento de las indicaciones establecidas por la ley como cruzar por la senda peatonal, respetar los límites de velocidad, usar el cinturón de seguridad en asientos delanteros y traseros, ceder el paso a quien viene por la derecha, respetar la distancia entre auto y auto y evitar el uso del teléfono celular mientras se conduce, y la conciencia para un manejo responsable, respetuoso, tolerante y cauteloso representan la clave para afrontar esta problemática.