“La trascendencia de esta campaña pasa por el hecho de que el Perú tiene un alto nivel de desempleo, y al mismo tiempo tiene gente de mucho empuje. Estas 2 características hacen que seamos uno de los países con más altos niveles de emprendimiento de la región: más del 40% de la PEA” (Fuente: plataforma del estado peruano www.gob.pe) es lo que nos comparte Mariella Soto, presidenta de ASEP (Asociación Peruana de Emprendedores).
Y continúa, indicando que “esto es una buena noticia, sin duda. Pero la mala noticia es que esa población emprendedora, grande y trabajadora, se ha convertido también en el gran foco de la extorsión en el Perú. Miles de peruanos que trabajan día y noche en sus emprendimientos ven gran parte de sus ingresos irse a las manos de delincuentes que han proliferado en los últimos años en diferentes ciudades de nuestro país”.
Por su parte, José Rivera, socio fundador de Amsterdam Brand Partners, añade que “eso es lo que hace relevante la campaña en este momento, la dura coyuntura relacionada con las extorsiones en el Perú. Y lo que hace poderoso al mensaje es cómo, durante la historia que contamos en el spot, todo apunta a que haya un final feliz y el final es todo lo contrario. Eso le pasa también a un emprendedor víctima de extorsión: ve el fin de su esfuerzo irse hacia un final inesperado”.
Lo complementa el otro socio fundador de la agencia, Erick Galván: “Lo que la extorsión ha venido generando en nuestro país es mucho más de lo que vemos en el spot, lamentablemente. Pero la idea no era hacer las veces de un noticiero; la intención era hacer que todos los peruanos empaticemos con un poquito de lo que vive una de las muchas víctimas de extorsión, con la frustración y el sabor amargo que eso implica”.
Finalmente, Mariella Soto (ASEP) culmina diciéndonos que “esta campaña por sí sola no va a lograr reducir los casos de extorsión en el país; y tampoco es su objetivo. El objetivo es seguir sumando esfuerzos para llamar la atención hacia esta crisis y, adicional a eso, acercar a las víctimas una guía de acción. Que sepan que sí hay formas de actuar, que no solo deben aceptar y claudicar ante la amenaza”, cierra esperanzada en que así como ellos, más instituciones se sigan sumando en esta lucha tan urgente en el Perú.