Cheil China creó una campaña basada en una solución práctica que irá más allá de la creación de conciencia, que se ha hecho ya, no sólo en China, sino a nivel mundial. La idea tenía que ser lo suficientemente simple para que muchos trabajadores de oficina pudieran hacer su parte, sin importar cuán pequeña sea, para tratar de usar menos papel.
Fue entonces cuando a Cheil China se le ocurrió la solución. Después de ver unos crayones de niños que desaparecen poco a poco sobre las superficies de papel, la agencia creó la "Tinta que Desaparece, Reparando Bosques", campaña realizada junto a “Amigos de la Naturaleza”.
La formula de Tinta que Desaparece fue hecha en un laboratorio para luego ser colocada en cartuchos que pueden ser utilizados en la mayoría de las impresoras. La tinta en el papel, cuando entra en contacto con dióxido de carbono, comienza a desaparecer. A los 2 o tres días la hoja se encuentra completamente blanca y lista para ser utilizada nuevamente. Así, en lugar de triturar o tirar los papeles, los trabajadores de oficina serán capaces de reutilizar el papel para otras salidas de impresión.
Aunque la campaña acaba de comenzar, en un par de oficinas en China, los resultados y las reacciones han sido positivos.