Al principio lo único que tenían era talento y entusiasmo por hacer algo distinto en Chile. Con el tiempo -y con el éxito- se fueron profesionalizando, y se convirtieron en una de las productoras más prestigiosas y requeridas de su país. Iván Otero y Miguel Angel Ceballos quieren expandirse y lograr un crecimiento en la calidad de la producción asociándose con productoras de otros países.