Lo Mejor del 2004
Creo que hemos tocado fondo
(06/01/05). Juan Campmany, presidente de DDB España explica porqué España no puede estar peor. Sin embargo, con un dejo de optimismo, el publicitario reconoce que hay buenos frutos.
"La reactivación económica que vive España actualmente no entra de lleno en
el mercado de las agencias, sino en el mercado de los medios. El anunciante
está invirtiendo más, pero sin requerir más cantidad o mejor calidad de
publicidad a las agencias. El mercado, en general, va a crecer un 3%, pero
esto no es lo que van a crecer las agencias de publicidad. Crece la
inversión en medios, no las comisiones. Además, el mercado es tan competitivo que las agencias, para mantener los clientes y conseguir otros nuevos, les ofrecen más servicios, más talento y más dedicación. Aumentan sus costos, los cuales no se ven retribuidos; a menos que tengan la suerte de conseguir más cuentas.
La erosión de los niveles de comisiones que reciben las agencias, se ha ido
produciendo lentamente, en los últimos cuatro o cinco años. Poco a poco las
agencias han ido cediendo a las demandas de los anunciantes, han reducido su retribución, al tiempo que brindaban más servicios. Entonces llegaron a una posición de debilidad frente al cliente. Hoy las agencias los necesitan para vivir.
El problema no es que las agencias se bajan los pantalones, sino que,
directamente, se los quitan.
Y ante una mala paga, las agencias no pueden dar el talento que necesitan
los anunciantes. Entonces, como el cliente no encuentra una respuesta
satisfactoria por parte de la agencia, se cambia a otra. Pero allí se
encontrará con el mismo problema. Entonces, cada dos o tres años, necesita
cambiar. En cambio, si retribuyera adecuadamente a la agencia, ella lo
atendería mejor. Muchos anunciantes no se dan cuenta que el dinero que dan a
la agencia se invertierte en el trabajo que hacen para ellos: en tiempo, en
dedicación, en gente, en profesionales, etc. Muchos piensan que la
publicidad es fruto de la casualidad o de la inspiración y no de un trabajo
profundo, denso y estudiado. Entonces, como el cliente no entiende que este
dinero se reinvierte en él, intenta comprar barato. Y esto no significa
comprar bien.
Pienso que la publicidad española, en comparación con la publicidad de hace
cuatro o cinco años, no está mejor. Pienso que se estancó un poco hace cinco
años. No avanzó en nuevas ideas, nuevas propuestas, nuevas formas, no marcó
territorios, tendencias o posicionamientos. Porque en las agencias no tenemos las oportunidades que teníamos antes, cuando esto era un profesión bien retribuida.
De todas maneras, el futuro de la publicidad española lo veo bien. Esto no
puede estar peor, creo que hemos tocado fondo. Y creo que los anunciantes se
empezarán a dar cuenta de esto. Entonces, comenzarán a tener otra
consideración respecto al valor añadido que una agencia le puede llegar a
dar. Además, empiezan a tomar a las agencias como un amigo o un socio para
contrastar opiniones y para pedirle consejo sobre otros aspectos que van más
allá de la publicidad: políticas de precios, de distribución, de promoción.
Están tomando conciencia de que nuestro trabajo es bastante general, porque
tratamos con distintas situaciones, distintos productos y muchos sectores".
Juan Campmany