En estos últimos meses y un poco alejados del ámbito publicitario, El Sindicato estuvo en un proceso de experimentación. Siguiendo las premisas de utopía y ambición, El Sindicato se dedicó a la realización de una película, al desarrollo de un sitio de internet completamente novedoso y a la organización de una compañía discográfica. Pero también han desarrollado algunos trabajos publicitarios y admiten que aún siguen en la búsqueda de una sociedad. “No somos una agencia de publicidad y mientras no queramos serlo necesitaremos un apoyo fuerte para ofrecer una serie de servicios que los clientes están pidiendo”, señala Julio Wallovits.