Euro RSCG Worldwide se propuso explorar a través de una encuesta en línea aplicada a 7,213 adultos en 19 países. Lo que los investigadores descubrieron es que, a medida que aumenta la esperanza media de vida (que es de 67 años a nivel mundial, con un máximo de casi 83 en Japón), nuestra percepción del envejecimiento y lo que significa ser "viejo" está cambiando. Y también lo están nuestras nociones de cómo y cuándo queremos que nuestras vidas sean hasta el final.
Para iniciar, la forma en que segmentamos nuestra expectativa tiende a que pensemos que las etapas llegan más tarde: el estilo de vida moderno, incluyendo la tendencia de estudiar más años y casarse y procrear a más tardía edad, está retrasando el inicio de la vejez. Mientras que hace un siglo la mayoría de las personas de todo el mundo no vivía hasta los 40 años, la mediana edad hoy inicia hasta los 48, de acuerdo con los encuestados. Y la vejez no empieza hasta las 71. En otras palabras, la mayoría de las personas se jubilan antes de que realmente hayan envejecido.
Nos está tomando más tiempo el “sentirnos” viejos: alrededor de 6 de cada 10 dicen sentirse más jóvenes de lo que son. Hay una diferencia significativa sobre este tema en las distintas culturas; de los 19 países estudiados sólo Estados Unidos tiene menos personas (47%) que estén de acuerdo con esta afirmación. Esto, comparado con 69% de las personas de la India y 79% con los colombianos, que dicen sentirse más jóvenes de los que son. La mayoría de la muestra global (55%) están confiados en que “lucen” más jóvenes que sus pares. Claramente, la gente está convencida que están logrando mantener el proceso de envejecimiento bajo control.
Los encuestados también dejaron claro que están cansados de las constantes presiones que tienen para ocultar la edad y vivir en una clase de ideal de juventud inalcanzable. Sólo alrededor de tres cuartos de la muestra expresaron su creencia en que la sociedad ha crecido con una gran obsesión por la juventud, una opinión que no sólo es compartida por los más viejos, sino también por 6 de cada 10 Millenials (para propósito de la encuesta, definidos entre 18 y 34 años de edad). Sólo el 23% de la muestra dijo que planea luchar contra el envejecimiento en todo momento, comparado con más de tres cuartos (77%) quienes comentaron que intentan envejecer con plenitud. Alrededor de dos tercios, incluyendo 75% de quienes tienen 55 años o más, indicaron que no sólo aceptarán envejecer, sino que realmente “adoptarán el envejecimiento y todo lo que venga con él”.
“Los resultados de la encuesta apuntan a una creciente aceptación del proceso de envejecimiento” mencionó Tom Morton, director estratégico de Euro RSCG New York y co-director estratégico de Euro RSCG Norte América. “Mientras las personas continúan queriendo optimizar su aspecto, no están dispuestos a ir al extremo de evitar los signos de la edad. Ya no se trata tanto sobre cómo te ves, es más sobre cómo te sientes y lo mucho que puedes hacer. La nueva generación de personas mayores no esperan retirarse de la sociedad a medida que van envejeciendo”.
Se puede decir que de las 20 preocupaciones relacionadas con el envejecimiento, volverse físicamente poco atractivo fue considerada de menor preocupación en comparación con todas las demás, con excepción de una cuestión en la lista (no contar con el apoyo de los hijos está en último lugar). Sólo uno de cada 5 consideraría cirugía plástica para lucir más joven. Para muchos, la motivación para usar cirugía va más allá de la vanidad: 52% considera la discriminación por la edad que hay en el lugar de trabajo como una razón por la cual las personas están desesperadas por ocultar/retardar los signos de envejecimiento.
¿Qué es lo que le preocupa a las personas sobre envejecer? Las grandes preocupaciones se centran en la perdida de independencia, movilidad y seguridad financiera:
- Dos tercios están preocupados/muy preocupados sobre la disminución de las capacidades físicas a medida que envejecen, mientras que casi la misma cantidad (64%) están preocupados sobre la pérdida de las habilidad cognitivas.
- 6 de cada 10 personas están preocupadas por quedarse sin dinero antes de morir, 59% temen no poder costear una atención médica adecuada. Con el periodo post-retiro cada vez más largo y los formatos tradicionales de apoyo (Ej: familia extendida, programas gubernamentales) que están desapareciendo, hay un sentimiento de que las personas mayores están siendo dejadas a su suerte. Casi tres cuartos de la muestra global (71%) y 84% de quienes tienen 55 años o más, creen que “el gobierno necesita hacer más para proteger y proveer a los ancianos”.
- Curiosamente, menos de 40% de los encuestados dicen estar preocupados por la muerte y por morir y parece ser que es una situación que disminuye con la edad, afectando a 42% de los Millenials y sólo a 30% de las personas de 55 años o más.
Estas preocupaciones sobre los aspectos negativos de envejecer están llevando a las personas a cuestionarse si realmente se quiere seguir con vida el mayor tiempo posible; cuando les preguntamos si tomarían una píldora que les garantizara vivir hasta los 100 años, pero sin ningún tipo de certeza en cuanto a su estado físico o mental, sólo 28% dijo que sí tomaría la píldora, mientas que 72% no lo haría. 4 de cada 10 encuestados dijeron que prefieren no vivir hasta los 90 años, prefieren morir antes, cuando son menos frágiles y más independientes. También hay una preocupación generalizada sobre las posibilidades generales que tienen los humanos de encontrar nuevas vías para extender la vida útil. A más de 40% les preocupa que las nuevas tecnologías y avances médicos extiendan la vida de las personas en detrimento de la sociedad y el planeta.
La idea de la inmortalidad puede ser uno de los pilares de la mitología, pero pierde su atractivo cuando la eterna juventud y la buena salud no son parte de ella. Es fácil de entender, entonces, por qué más de la mitad de la muestra global cree que el suicidio asistido debería ser legal, y por qué 4 de cada 10 dicen que considerarían esa opción si su salud física se deteriora lo suficiente.
Las mujeres están particularmente preocupadas sobre la pérdida de su calidad de vida antes de morir. En cada una de las 20 preocupaciones relacionadas con el envejecimiento, las mujeres superaron a los hombres, por un margen que va desde un punto porcentual (tener que vivir en una casa hogar para ancianos, ser aburrido) hasta una brecha de 11 puntos (pérdida de la capacidad mental).
“En nuestro nuevo mundo, las personas están obsesionadas con la idea de vivir más tiempo con autonomía y movilidad, y esto está cambiando su relación con el envejecimiento”, menciona Marianne Hurstel, vicepresidenta de Euro RSCG BETC y jefa global de estrategia de Euro RSCG Worldwide. “Ya no es suficiente envejecer con belleza y gracia; ahora tenemos que envejecer de una manera en la que podamos mantener nuestra habilidad para realizar cosas, para contribuir y ser productivos, y para continuar siendo una parte importante de lo que está pasando a nuestro alrededor. El cambio demográfico que el mundo está experimentando actualmente tendrá consecuencias significativas para prácticamente todas las industrias con enfoque hacia el consumidor, mientras la gente se hace a la idea de vivir por mucho más tiempo después de su plenitud. Como mercadólogos, necesitamos hacer lo que podamos para borrar estos temores y hacer que las personas estén al tanto de las herramientas que tienen a su disposición para ayudarles a mantener su salud, estado físico, financiero e independencia el mayor tiempo posible”.
Este estudio fue creado por Euro RSCG Worldwide y enviado como una encuesta en línea por Market Probe International durante el verano de 2011. Los 7,213 encuestados eran mayores de 18 años y vivían en 19 mercados alrededor del mundo: Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Colombia, República Checa, Francia, Alemania, Hungría, India, Irlanda, México, Países Bajos, Polonia, Sudáfrica, Reino Unido y Estados Unidos.