La transformación surgió porque desde la red social observaron que una de cada cinco fotos o vídeos que se publicaban no estaban en formato cuadrado. De hecho, más de un amigo tuvo que ser “cortado” en tomas grupales, el título del vídeo se vio encimado o no se pudo capturar el puente Golden Gate de principio a fin.
Pero ahora, al subir una foto o video, se puede tocar el icono de formato para ajustar la orientación a retrato o paisaje, en lugar de cuadrado. Una vez que la foto es compartida, la versión completa aparecerá en el feed de todos los seguidores. Para mantener una sensación de limpieza en el historial de fotos, la publicación aparecerá centrada dentro de un marco cuadrado.
Al mismo tiempo, implementaron una actualización para los vídeos de Instagram, que en pantalla completa pueden ser más cinematográficos que nunca. Si bien mantuvieron filtros separados para fotos y vídeos, desde ahora se aplicarán en todo tipo de momentos. Incluso ya se puede ajustar la intensidad de los filtros en los vídeos.