La campaña surge a partir de un hallazgo clave obtenido en investigaciones con consumidoras mexicanas, quienes identificaron un problema común durante el lavado de utensilios: los trastes quedan con una grasa invisible que no se percibe a simple vista, pero que se detecta al tacto durante el enjuague. Este residuo genera una sensación desagradable y persistente.
De ahí proviene la expresión central de la pieza, “Trastes Llorosos”, que describe precisamente a aquellos trastes que “lloran” por esa grasa invisible que no ha sido removida de manera efectiva.
Agencias - México
Incorporaciones - Argentina / México
Incorporaciones - Latinoamérica