Capacitación - Argentina
La Industria de medios en Argentina
(03/06/04). KPMG organizó un seminario donde importantes ejecutivos de la industria debatieron aspectos relativos a la eficiencia de los medios de comunicación; a la producción de contenidos y su potencialidad exportadora, prevención y control de fraudes y protección de la propiedad intelectual.
Ayer KPMG realizó el Seminario “La Industria de Medios en la Argentina”, encuentro donde se debatieron aspectos relativos a la eficiencia de los medios de comunicación; a la producción de contenidos y su potencialidad exportadora, prevención y control de fraudes y protección de la propiedad intelectual.
Al analizar la problemática de fraude que sufre la industria de medios, se señaló que por año se pierden en el sector de la televisión paga aproximadamente entre 250 millones de dólares a 300 millones de dólares. Esta cifra es muy significativa si se considera que el sector de la TV paga factura anualmente 1.200 millones de dólares; ya que cuenta con 4.900.000 abonados a la televisión por cable y 300.000 a la televisión satelital; lo que significa que un 52% de los hogares del país tienen algún servicio de TV paga.
Según Horacio Gennari, director general de Business Bureau, la televisión por cable pierde esta cifra por diversas fuentes, entre ellas: hogares colgados ilícitamente, cable operadores que no pagan por los derechos de transmisión de las señales, decodificadores ilegales que captan señales Premium, under-reporting por parte de cable operadores, inserciones indebidas de publicidad (tapando la publicidad emitida desde Buenos Aires) entre otros fraudes e ilícitos de distinta dimensión y complejidad. Asimismo indicó que los perjudicados en este proceso no son solo los programadores, si no también los mismos cable operadores, el fisco por dejar de percibir impuestos determinados, los hogares (por malas recepciones de señal), entre otros (artistas, productoras, etc.)
Por su parte, Walter Burzaco, Presidente de la Asociación Argentina de Televisión por Cable aclaró “que el servicio de TV por cable no es el único que registra las pérdidas, porque si lo traducimos en impuestos que el Estado no cobra a causa de la clandestinidad, el problema es aún mayor, ya que entre IVA, COMFER, derechos autorales y Tasas Municipales, el Estado pierde anualmente $135.435.000”.
Actualmente se están implementando sistemas de control que permiten detectar en cualquier lugar de Latinoamérica, España y Estados Unidos en solo 24 horas las emisiones ilegales de contenidos no autorizados. En este sentido, Claudio Bercholc, socio de KPMG, señaló que “el desarrollo de metodologías y procesos para la prevención y el control del fraude en la industria de medios es uno de los principales desafíos que tiene el sector, por eso nuestro esfuerzo está direccionado a asistir a nuestros clientes a minimizar los riesgos derivados de las operatorias delictivas”.
Desde el punto de vista jurídico en lo que compete a la protección de la propiedad intelectual, el Dr. Juan Carlos Alesina señaló que “es imprescindible una adecuación legal de la actividad ilícita relacionada con la materia, sentido en el que se viene trabajando, existiendo varios proyectos que a través de modificaciones a la ley de Propiedad intelectual o al código Penal, que preveen reprimir ciertas conductas como la transmisión o repetición de transmisiones no autorizadas de radio o de TV”.
Existen varios tipos de fraude y piratería, que generan pérdidas multimillonarias. Entre las más problemáticas, se encuentran las referentes a video, cable e internet; tecnologías respecto a las cuales existen considerables lagunas jurídicas, es decir que la legislación es insuficiente para evitar el uso no autorizado de los contenidos. En video, entre algunos tipos de fraude, la piratería de películas es la que más pérdidas genera. En el año 2000, se secuestraron más de 20 millones de discos ópticos pirata en el mundo, y en contraste, durante el mismo período, se secuestraron 4,5 millones de videos en todo el mundo.
Asimismo, según un informe encarado por la UAV y publicado en la revista Prensario del Video en el país actualmente existen aproximadamente 2700 video clubes funcionando, de los cuales unos 1.150 trabajan con 100% de material pirata, con un promedio de 1800 alquileres mensuales por local.
“No habrá creación sin ley que la proteja efectivamente. De no existir una férrea decisión política a los fines de actualizar la legislación en la materia, tanto productores de contenidos, autores, y empresas de medios de comunicación, se verán sobrepasados por los avances tecnológicos y el uso ilegal de los mismos, desalentando sus actividades, esfuerzos intelectuales y materiales, y a la larga, perjudicando al propio público beneficiario de las creaciones”, señaló Juan Carlos Alesina.
Uno de los temas centrales del seminario fue el de la salida exportadora de contenidos y es el cine el género que más satisfacciones ha dado a la industria. Octavio Nadal, Gerente comercial de Patagonik estima que la exportación de películas genera por pago de regalías aproximadamente 6 millones de dólares al año. “Desde hace tres años la Argentina volvió a exportar cine y la tendencia indica que las cifras se triplicarán en el próximo año; sobre todo teniendo en cuenta que existe un mercado de hispano parlantes de 350 millones de personas y las distribuidoras están buscando tener en su portfolio películas argentinas”, señaló Nadal. Cabe destacar que Argentina fue el principal productor de cine en castellano durante varias décadas y hoy ocupa el segundo lugar.
Las perspectivas de crecimiento en exportación de contenidos se prevée que será entre un 30 y un 40% para 2004, según Ricardo Kon, Director de Desarrollo y Gestión de Cuatro Cabezas, quien comentó que la productora está exportando principalmente formatos a Francia, España, Chile, Brasil y México.
Al analizar las perspectivas de la televisión abierta, Jorge Pérez Bello, presidente de Telefe, señaló que "la industria de la televisión es de las más competitivas que hoy tiene nuestro país. Nuestros productos se venden en todo el mundo, y junto con ellos se vende la marca país. Es que detrás de los diversos formatos audiovisuales, se proyectan las imágenes, la cultura, las costumbres argentinas. Se trata de un producto de altísimo valor agregado, cuyo retorno al país también se mide por el interés que despierta decir quiénes somos, qué hacemos y qué queremos". Entre las principales fortalezas de la industria de la televisión, destacó la capacidad técnica comparable a los mejores estándares internacionales, los recursos humanos altamente calificados y la trayectoria exportadora de algunas empresas, lo cual genera posicionamiento internacional y comercialización. En tanto, entre las principales amenazas, remarcó las barreras para acceder a nuevas tecnologías con alta definición y altos aranceles que no distinguen entre equipamiento para producción y equipamiento hogareño. En este sentido, señaló que "queda mucho por hacer para tener una industria asentada, de perfil exportador y realmente competitiva. Entre otras medidas es necesario eliminar la enorme carga fiscal que padece nuestro sector, vale la pena señalar que además de los tributos comunes a todas las industrias tenemos un impacto impositivo particular, que asciende al 10% de nuestra facturación, permitir la reducción arancelaria para equiparnos en forma similar a otros países de la región, derogar los impuestos a la exportación, eximir a las empresas del impuesto a la Ganancia Mínima Presunta y permitir la devolución de los impuestos no trasladables".
Por otra parte, Pérez Bello anticipó que el paso significativo será la llegada de la televisión digital, que provocará un cambio excepcional en nuestras costumbres, y que significará una revolución como lo fue el paso del blanco y negro al color, pero de mayores proporciones, que afectará de modo muy diferente a profesionales y usuarios. Las características de la televisión digital incluyen: alta calidad, velocidad, sonido estereofónico e interactividad con el usuario. Podremos dialogar, comprar, votar, opinar desde nuestro hogar. El desafío será encarar la transición hacia ese cambio. Para su implementación, existen cuatro variantes tecnológicas: una estadounidense, otra europea, una japonesa y la restante, china. En EE.UU. irá creciendo hasta su implementación en el año 2008, en tanto en España se espera la consolidación de la TV digital para el 2010. Argentina prevé la utilización de la norma americana todavía sin fecha cierta".