En un comunicado, la compañía explica: “Damos una segunda vida, como traje de baño, a algunas de esas icónicas pajitas de plástico a rayas rojas y amarillas”.
La acción fue creada por la agencia creativa Virtue y apunta tanto al público femenino como al masculino, proponiendo un traje de baño para cada uno de ellos. Los mismos fueron diseñados por la marca austriaca Poleit y está hecho, además de con los sorbetes, con otros desechos plásticos postconsumo, recuperados del océano. Los diseños mantienen el rojo y blanco característico de los sorbetes.
Estos trajes de baño son de edición limitada y se pueden conseguir únicamente a través de un sorteo.