Charlas - Argentina
“Mi hijo el doctor”, hace tiempo que pasó de moda
(25/08/04). Durante el período 2001 / 2002 la Asociación Argentina de Marketing construyó un Nuevo Indice de Nivel Socioeconómico para explicar el comportamiento de los consumidores en ese momento de crisis. A un año de su aplicación, diferentes profesionales convocados por la Asociación Argentina de Marketing y Artear Argentina presentaron las experiencias de las grandes empresas a las que pertenecen.
La Asociación Argentina de Marketing comprendió hace aproximadamente tres años que la necesidad de actualizar la herramienta que marca el nivel socioeconómico de los argentinos, radicaba en el valor que tiene para la toma de decisiones en los diferentes mercados. Y, el viejo Indice de Nivel Socioeconómico que clasifica a los sectores socioeconómicos según el nivel de estudios, fue suplantado por uno que presta atención a otras variables que tienen mucho menos que ver con la educación, lo cultural y lo simbólico.
El nuevo Indice otorga mayor preponderancia a los ingresos en pesos, factor que, según los especialistas, es actualmente decisivo a la hora en que el consumidor decide que producto comprar.
“<>, uno de los paradigmas fundantes de la Argentina, es hoy un paradigma roto. Por eso es relevante revisar las herramientas de medición que teníamos, y ver si todavía sirven a pesar del cambio que ha tenido Argentina”. Así fue como Guillermo Olivetto de CCR-Cuore explicaba porqué se necesitó cambiar los parámetros del índice socioeconómico utilizado durante la década del 90. Según él, antes el nivel socioeconómico y la posibilidad de consumir determinados productos lo indicaba la educación formal de la persona. Hoy en cambio el ingreso determina toda compra: “la brecha entre los sectores con más ingresos y los que tienen menos ingresos se nota hasta en el consumo de sal".
Esteban Socorro, Gerente de Inv. De Mercado de Coca-Cola de Argentina S.A. expuso en la conferencia sus experiencias con la nueva herramienta. Afirmó que el nuevo criterio de medición tiene ventajas y desventajas: Por un lado mejora el conocimiento de la capacidad de consumo y posibilita su comparación con otras herramientas de medición estatales. Pero, tiene como desventajas que al minimiza el valor de lo simbólico, amplía el riesgo de inconexión con los mensajes y desconoce la intervención de la identidad social en el momento de compra.
Además subrayó que como resultado de éste cambio en el Ìndice de estratos socioeconómico, el 13% de argentinos figuran como ascendidos de clase social, el 73% se mantuvo en el mismo nivel y el 14% descendió.
Florencia Balbis, ejecutiva de cuentas de IPSOS-MEDIA y Agustina Suñer, CMI assistant de Unilever Argentina, explicaron que según sus investigaciones, la aplicación del Nuevo Ìdice opera de la misma manera del que se utilizaba en la década del 90.
Parece que, como bien dijo Guillermo Olivetto, El Índice de 2002 deja espacios vacíos que corregir. Sin embargo, ayudó cuando más se necesito cambiar la forma de entender a Argentina.