Semana Mujer - Internacional
Mónica Moro: El trabajo en publicidad es igual de duro para todos
(09/06/06). Mónica Moro, directora creativa ejecutiva de McCann Erickson España, día tras días desafía a los anunciantes para que se animen a más con mayor creatividad. En esta nota, la creativa habla de todo.
Mónica Moro es directora creativa ejecutiva de McCann Erickson España, trabaja en un mercado competitivo como el español luchando para que los anunciantes se animen a más.
"La publicidad al final es un reflejo de la sociedad en la que vivimos", explica la creativa, en referencia a la evolución del rol femenino en los comerciales.
En esta nota, Mónica habla de todo, de la mujer en la industria, de su trabajo cotidiano y de la publicidad española.
¿Cómo es trabajar cotidianamente en una industria dominada por hombres?
-La verdad es que no quiero darle mucha importancia a ese hecho. Más allá de que a veces eres la única mujer en una reunión, no quiero pensar que me es más difícil desempeñar mi tarea que a un hombre. El trabajo en publicidad es igual de duro para todos. No me planteo mi condición de mujer en nada de lo que hago porque sino estaría siendo injusta conmigo misma, me discriminaría. Lo que si es cierto es que cuando se trata de conciliar la vida personal y laboral, nosotras lo tenemos muy difícil. En publicidad, en ingeniería industrial o en corte y confección.
¿Por qué cree que no hay demasiadas mujeres en la publicidad regional?
-Sí que hay muchas mujeres, lo que sucede es que son pocas las que tienen cargos de gran responsabilidad y no se las ve. Lo mismo sucede en otros trabajos. Ante eso sí me rebelo. Tampoco hay demasiadas personas de edad madura en los departamentos creativos y eso también me remueve la conciencia. En esto deberíamos aprender de los anglosajones. Algún día nos haremos viejos. ¿Qué ocurre si además de viejo eres mujer? ¿Te suicidas tragándote un frasco de amoniaco? Afortunadamente en España se acaba de aprobar un anteproyecto de Ley para terminar con la desigualdad de género en el trabajo. Salarios un 40% más bajos, sólo un 3% de mujeres en los consejos de administración, casi cuatrocientas mil mujeres tuvieron que dejar su trabajo para cuidar de su familia, frente a los quince mil hombre que lo hicieron. No soy muy amiga de las estadísticas, pero a veces los números te ponen los pelos de punta.
-¿Qué aporta a su tarea cotidiana el hecho de ser mujer?
-¿Qué hago tartas de manzana todos los martes? ¿Ternura y comprensión hacia los empleados? Es una pregunta trampa, ¿verdad?
¿De qué manera se puede contribuir a terminar con los estereotipos con los que se representa a la mujer y al hombre en los avisos?, ¿cree que con su labor ha ayudado a finalizar con ellos?
-La publicidad al final es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Cuando haces un anuncio en el que la mujer ocupa un rol diferente al que estamos acostumbrados a ver a nuestras hermanas, madres, parece un “bulto sospechoso”. Lo ideal es no hacer mensajes ofensivos. Simplemente hacer mensajes creíbles y respetuosos con el rol de cada uno. No estoy a favor de mostrar situaciones idílicas e irreales para que la mujer parezca algo que no es. El año pasado hice un anuncio en el que un adolescente defendía a su madre ante una situación laboral injusta. El comercial tuvo una repercusión social enorme. La Dirección General de la Mujer nos va a dar una mención de honor por ello. Suena un poco a misión de boy-scout, pero algo hicimos.
¿Cómo cree que ha evolucionado la comunicación para las mujeres en los últimos años?, ¿cómo ve la publicidad dedicada a la mujer hoy?
-Creo que dependiendo del producto se hacen mensajes más inteligentes. Pero me llama la atención los pocos comerciales que hay de determinados sectores dirigidos hacia mujeres, como por ejemplo, automóviles. También conducimos, tenemos dinero para gastar y voz para elegir. Sin embargo hay categorías de productos que utilizan a la mujer pero sólo en su faceta “tetas y culo”. Como publicitaria reconozco que hay algunos estupendos aunque otros son terriblemente perversos y ridiculizan más al hombre que a la mujer, sobre todo cuando el chiste está ahí de forma gratuita, sólo porque funciona como los bebés y los perritos. En España pocos de estos mensajes pasan el corte de un anunciante y menos de cualquier institución que esté alerta. El miedo a ofender obstaculiza el desarrollo de muchas creatividades, lo cual también es una lástima porque a veces son más papistas que el Papa e incapaces de reírse de uno mismo. Pero en otros países de la región, como Argentina, hay tanta cantidad de comerciales de este tipo que habría inscripciones suficientes como para tener su propio festival.
¿Hacia dónde cree que va esta comunicación?
-Hacia donde vaya la sociedad.