La decisión de Nike de ausentarse de la retransmisión (donde los 30 segundos de la publicidad alcanzan hasta 8 millones de dólares) coincide con la reestructuración de la compañía para revertir los años de ventas lentas y reforzar su marca insignia. Según el CEO Elliott Hill, Nike se encuentra "en la mitad de su remontada, con una estrategia centrada en la diferenciación dentro de sus deportes clave, como running, entrenamiento y baloncesto, a través de su plan denominado Sport Offense"..
Nike deja el Super Bowl y apuesta por estrategia deportiva
Esta estrategia ha dado lugar a campañas recientes como "Too Easy", un musical de la marca Jordan protagonizado por estrellas de la NBA y WNBA, así como la revisión del icónico eslogan "Just Do It" dirigido a los jóvenes atletas. El resultado hasta ahora es un incremento interanual de ventas del 1%, alcanzando los 12.400 millones de dólares.
A pesar de no anunciarse en la Super Bowl 60, Nike mantendrá su presencia en el campo como proveedor exclusivo de uniformes, ropa de entrenamiento y ropa interior de los 32 equipos de la NFL. Además, la compañía ya ha anunciado que realizará importantes inversiones en fútbol de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El movimiento de Nike refleja una tendencia más amplia en marketing deportivo, siendo esta priorizar estrategias de marca y segmentación de audiencia sobre el gasto tradicional en publicidad masiva, incluso en el evento más mediático del año.