El sonido de un piano mientras el personaje elige un regalo de las tiendas O Boticário, y lo que primero le llama la atención en la apertura del comercial. Ella vuelve a su casa, termina su maleta y deja el apartamento llevando una caja de regalo en las manos. Ella entonces toma un taxi para el aeropuerto. Las calles están enfiestadas y los restaurantes llenos de personas conmemorando la llegada de la Navidad. Al llegar para el check-in, ella dice su destino intrigante: “Voy para Shanghái”. El personaje toma el avión y una sorpresa ocurre en el vuelo. Ella le pide a la aeromoza que llame al comandante y le entrega un presente. En cuanto se abrazan, las imágenes rememoran los momentos del pasado entre los dos. Entonces el personaje dice: “Feliz Navidad, papá!”. La pieza cierra con la frase: “La Navidad solo es especial cuando uno está cerca de alguien especial” y con el nuevo slogan de la marca: “La vida es linda”.
El comercial se presenta en versiones de 90”, 45” y 30” y viñetas de 7” y 5”. El formato extendido (90”) va a ser emitido también en cines de Belo Horizonte, Brasília, Porto Alegre, Recife, Rio de Janeiro y San Pablo.
Las Gráficas y la Vía Pública también destacan la relación de padres e hijos presentando la emoción de los padres al ser celebrados por sus hijos con O Boticário. En una de las piezas, una niña le da un kit de la marca a la mamá y recibe una larga y emocionada sonrisa. El texto sugiere: “Solo existe una cosa mejor que dar un presente O Boticário en Navidad. La sonrisa que uno recibe de vuelta.”