La marca ecuatoriana de alimentos lanzó "Apoyo Escondido", una campaña que utiliza mensajes con doble significado para esquivar las restricciones publicitarias que rodean al torneo.
Cada cuatro años, la Copa del Mundo se convierte en el tema de conversación más importante del planeta. Pero para las marcas que no son auspiciantes oficiales, participar en esa conversación no es tan sencillo.
Las regulaciones de FIFA y de las distintas federaciones limitan el uso comercial de palabras relacionadas con el torneo, las selecciones nacionales e incluso algunos jugadores, dejando fuera de juego a miles de marcas locales que quieren mostrar su apoyo a sus países.
Frente a esa realidad, Alimentos Real, una de las marcas de alimentos más reconocidas de Ecuador, decidió encontrar una alternativa.
Así nació Apoyo Escondido, una campaña desarrollada junto a Paradais TBWA que transforma la redacción publicitaria en una herramienta para apoyar a la selección ecuatoriana sin infringir ninguna restricción.
La idea consiste en utilizar palabras y expresiones de uso cotidiano que, al ser destacadas dentro de mensajes completamente funcionales para la marca, revelan mensajes ocultos de apoyo a Ecuador.
Por ejemplo, una pieza puede leerse como una comunicación habitual sobre productos de la marca, pero al observar ciertas palabras resaltadas, aparece un mensaje completamente distinto: "Sabemos que nuestra selección puede ganar una Copa Mundial".
La campaña se desplegó en vía pública y rápidamente comenzó a generar conversación entre los ecuatorianos, quienes empezaron a descubrir, compartir e interpretar los mensajes escondidos en cada ejecución.
"Nos dimos cuenta de que las restricciones no estaban en las palabras, sino en el contexto en el que se utilizaban. Ahí encontramos una oportunidad creativa para que Real pudiera apoyar a Ecuador sin convertirse en patrocinador oficial", comentó Gabriela Ortiz, Directora Creativa responsable de la campaña.
Con Apoyo Escondido, Alimentos Real demuestra que, incluso en uno de los entornos publicitarios más restringidos del mundo, todavía hay espacio para encontrar nuevas formas de participar en la conversación.
