Cine - España
Perlas de oros del cine
El Festival de San Sebastián ofrecerá una sección dedicada a mostrar material ya presentado en otros festivales.
(20/08/02). Zabaltegi, el espacio más libre del Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián, tiene en la sección Perlas de otros Festivales uno de sus principales atractivos. La idea fundamental de esta sección es la de recoger lo más interesante presentado previamente en otros festivales, lo que permite ofrecer un conjunto de films de indudable calidad que optan al Premio Perla del Público, dotado con 30.000 € para el distribuidor de la película ganadora, patrocinado por TCM (Turner Classic Movies) con el soporte tecnológico de Ya.com.
Este año, Perlas de otros Festivales ofrece una selección de 16 títulos escogidos entre las mejores películas vistas en Sundance, Berlín y Cannes.
Entre los títulos que participan se encuentran:
8 FEMMES (Ocho mujeres), de François Ozon (Francia). Delirante musical teñido de cine negro interpretado por ocho actrices magníficas y sin complejos: Catherine Deneuve, Isabelle Huppert, Fanny Ardant, Emmanuelle Béart , Virgine Ledoyen, Danielle Darrieux, Ludivine Sagnier y Firmine Richard.
24 HOUR PARTY PEOPLE, de Michael Winterbottom, (G.B.). A través del fenómeno de la Música Dance, que desde la ciudad de Manchester se expandió por todo el mundo en los años 70, Winterbottom traza una radiografía de Gran Bretaña a lo largo de dos décadas nada prodigiosas. Presentada en la Sección Oficial del Festival de Cannes.
ALL OR NOTHING, de Mike Leigh, (G.B.-Francia).Uno de los títulos estrella de la Sección Oficial del Festival de Cannes. Mike Leigh vuelve a retratar una familia de clase media-baja, con sus problemas, miserias y pequeñas alegrías. .
BALZAC ET LA PETITE TAILLEUSE CHINOISE, de Dai Sijie, (Francia-China). El propio autor del libro “Balzac y la joven costurera china” ha dirigido esta versión de su deliciosa novela en la que se cuenta la experiencia de dos adolescentes obligados a sufrir la terrible reeducación impuesta por la Revolución Cultural China del presidente Mao en los años 70. Inauguró Un Certain Regard.
BLOODY SUNDAY, de Paul Greengrass, (G.B./Irlanda). Oso de Oro en Berlín, compartido con el film de Hayao Miyazaki Sen to Chiriko no Kamikakushi. Esta crónica sin concesiones de la terrible jornada del 30 de enero de 1972, conocida como el Domingo Sangriento, es un ejemplo del nuevo cine político que se hace en estos momentos en Irlanda.
BOWLING FOR COLUMBINE, de Michael Moore, (Canadá-EE.UU). El Festival de Cannes reconoció con un Premio Especial 55º Edición el atrevimiento de este documental inclasificable, desternillante, atrevido y trágico a la vez que intenta explicar la obsesión de los norteamericanos por la posesión de armas.
CIDADE DE DEUS, de Fernando Meirelles, (Brasil). Una de las sorpresas del Festival de Cannes. Basada en un personaje real, la historia de las bandas de niños asesinos que viven en las calles de las ciudades brasileñas está contada con un ritmo y una estructura apasionante que la hace aún más eficaz en su denuncia de una situación insostenible.
THE DANCER UPSTAIRS (Pasos de baile), de John Malkovich, (España-EE.UU). Estrenada en el Festival de Sundance, el debut de John Malkovich detrás de la cámara es una libre adaptación de la novela de Nicholas Shakespeare en la que se cuenta la captura del jefe guerrillero de Sendero Luminoso. Interpretada por Javier Bardem y Juan Diego Botto.
IRRÉVERSIBLE, de Gaspar Noé, (Francia). El escándalo del Festival de Cannes, la película que dividió a la crítica de forma “irreversible”, es un inteligente experimento formal que se atreve a tratar sin miedo un tema cargado de violencia. Un viaje de la oscuridad a la luz, de la muerte a la vida.
LAISSEZ-PASSER, de Bertrand Tavernier, (Francia-Alemania-España). Presentada en el Festival de Berlín, el último trabajo de Bertrand Tavernier recupera un fragmento de historia de Francia normalmente olvidado: el de la gente que durante la ocupación alemana siguió trabajando en el mundo del cine en la firma La Continental dirigida por los nazis. Un film polémico, profundamente humano.
LUNDI MATIN, de Otar Iosseliani, (Francia-Italia). Oso de Plata al Mejor Director en el Festival de Berlín. La última película de Iosseliani, al que el Festival de San Sebastián dedicó una de las retrospectiva el año pasado, es un canto a la alegría de vivir al margen de todas las convenciones. Premio FIPRESCI en el mismo Festival de Berlín.
MILES VAILLA MENNEISYYTTÄ, (El hombre sin pasado), de Aki Kaurismäki, (Finlandia). Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes, la película de Kaurismäki cautivó a público, prensa y jurados por igual. Fiel a su peculiar manera de contar hecha de silencios y miradas, sin perder nunca el sentido del humor, este film es sin duda uno de los mejores del año. Su protagonista, Kati Outinen obtuvo el Premio a la Mejor Actriz por este trabajo.
THE PIANIST, de Román Polanski, (Francia-Polonia-Alemania-G.B.). Palma de Oro del Festival de Cannes. Polanski utiliza los recuerdos de su infancia para reconstruir la vida en el guetto de Varsovia durante los durísimos años de la 2º Guerra Mundial a través de la figura de un pianista judío que consigue sobrevivir en medio de un mundo que se desmorona.
RESPIRO, de Emanuele Crialese, (Italia-Francia). El film revelación de la Semana de la Crítica de Cannes. Los habitantes de un pueblo de pescadores de una pequeña isla de Sicilia no pueden soportar la libertad y la alegría de vivir de una mujer que por encima de todo quiere respirar. Solo uno de sus hijos será capaz de ayudarla frente a la persecución de los intolerantes.
UNE PART DU CIEL, de Bénédicte Liénard, (Francia-Bélgica). Presentada dentro de Un Certain Regard. Historia de amistad de dos mujeres que luchan por mantener la dignidad desde posiciones distintas: una desde una fábrica, la otra desde la cárcel donde está recluida por motivos políticos. Duro y cálido a la vez, el film demuestra que se puede hacer cine militante contando historias muy sencillas.
YADDON ILAHEYYA, (Intervención divina), de Elia Suleiman, (Francia-Marruecos-Alemania). Premio del Jurado y Premio Fipresci en el Festival de Cannes. Suleiman ha escogido el humor más surrealista, bebiendo en las fuentes de Jacques Tati y Búster Keaton, para poner en imágenes la terrible realidad cotidiana del conflicto palestino. Un film combativo, inteligente y lleno de imaginación.