A medida que la violencia armada se consolida como la principal causa de muerte entre jóvenes en Estados Unidos, The Missing Word presenta “ollipsent”, otorgando a estos padres un nombre y a su dolor, reconocimiento.
En inglés, existe una palabra para quien pierde a su pareja: widow. Existe una palabra para quien pierde a sus padres: orphan.
Hasta ahora, no existía una palabra para un padre o una madre que pierde a un hijo. Hoy, eso cambia.
FCB Health New York, en colaboración con las organizaciones Visioning Beyond Violence y Youth Alive!, presenta The Missing Word, una iniciativa que introduce una nueva palabra para reconocer una de las experiencias humanas más devastadoras —y cada vez más frecuentes—.
Esa palabra es OLLIPSENT (oh-LIP-sint): un padre o madre que ha perdido un hijo.
El término fue desarrollado junto a la lingüista Chelsea Frazier y presentado por primera vez a padres cuyos hijos fueron víctimas de la violencia armada, actualmente la principal causa de muerte entre niños y adolescentes en Estados Unidos.
Cada día en Estados Unidos:
• 7 jóvenes mueren por violencia armada
• 2.526 jóvenes fallecen cada año
Sin embargo, hasta ahora, los padres que quedan no tenían una palabra para describir quiénes son.
“Sin una palabra, el dolor puede volverse invisible”, afirmó Frazier. “Nombrar algo le da reconocimiento. Le dice a las personas: existes. Tu pérdida existe.”
La palabra ollipsent proviene de la raíz griega ellipēs, que significa “faltante” o “incompleto”. Refleja tanto la ausencia como la continuidad: el vínculo que perdura entre padres e hijos, incluso después de la pérdida.
Para los padres, el impacto fue inmediato.
“Soy una ollipsent”, dijo Marilyn Washington-Harris, cuyo hijo fue asesinado por violencia armada. “Ahora tenemos un nombre. Ahora la gente puede vernos.”
La congresista Lucy McBath, quien perdió a su hijo Jordan a los 17 años, expresó: "Este tipo de dolor vive en el cuerpo. Los padres seguimos adelante porque tenemos que hacerlo, pero nunca sanamos completamente.”
The Missing Word fue creado no solo para reconocer el duelo, sino para hacerlo visible. Porque el reconocimiento es el primer paso hacia la sanación. Y hacia el cambio.
Al introducir ollipsent en el lenguaje y la cultura, el proyecto busca ofrecer a los padres una forma de identificarse, encontrarse entre sí y asegurar que sus hijos —y sus historias— nunca sean olvidados.
Porque cuando algo tiene un nombre, ya no puede ser ignorado.
+ Info de la campaña en: www.themissingword.org
