Actualidad - Internacional
Reflexión sobre la violencia
Hoy se conmemora el primer aniversario del atentado a las Torres Gemelas de los Estados Unidos pero también, y en forma coincidente, 28 años del sangriento golpe militar que derrocara al gobierno democrático y constitucional de Allende en Chile.
(11/09/02). Por una trágica coincidencia, los ataques a las Torres Gemelas y al Pentágono en los Estados Unidos comparten el mismo aniversario con uno de los actos más violentos en la historia reciente de Chile y Latinoamérica: el violento golpe subversivo e inconstitucional contra la democracia y la libertad en Chile, antesala de otras dictaduras sangrientas y trágicas en el resto de América Latina, que nos llenan de vergüenza a todos los latinoamericanos.
Hace un año el mundo sufrió, se conmocionó y se solidarizó con las víctimas del terrible ataque terrorista a las Torres Gemelas, que dejó más de tres mil víctimas y consecuencias en toda la vida social, cultural y económica del mundo.
También en la mañana del 11 de septiembre pero de 1973, un ataque aéreo subversivo destrozó un edificio y como consecuencia murieron más de 3000 personas. Pero fue el 11 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile y los que se armaron contra la democracia, la legalidad y la legimitidad constitucional fueron las fuerzas armadas de ese país.
Hace veintiocho años el general Augusto Pinochet llegó al poder en Chile tras subvertir el orden democrático y derrocar al presidente electo por los mecanismos que indica la democracia, el socialista Salvador Allende, quien luego fue asesinado al igual que a cientos de personas, que no gozaron de ninguna posibilidad de defensa constitucional ni legal ni nada. El golpe subversivo militar abrió una herida que aún no cierra en Chile, actualmente considerado el país más estable de Sudamérica, pero donde todavía quedan resabios de la censura y el miedo de aquellos años.
El 11 de septiembre de 1973 marcó el fin del sistema democrático en Chile y el comienzo de un período muy duro, de muerte, censura y prohibición.
Los militares durante la dictadura habrían asesinado a unos 3000 opositores a Pinochet, de los cuales más de 1000 aún están desaparecidos. Sin embargo, cerca de un 40 por ciento de los votantes, que se declara de derecha, dice que el ex dictador trajo prosperidad al país. Pinochet y muchos de sus compañeros de crímenes contra la humanidad, todavía son senadores vitalicios, detentan un importante poder en la sociedad chilena, y las consecuencias de sus actos siguen condicionando a toda su sociedad, su libertad, su forma de pensar y de sentir.
Hoy, mientras los estadounidenses conmemoran con tristeza lo ocurrido el año pasado en su país, en Chile grupos de derechos humanos organizan una marcha para recordar sus otras muertes, no menos trágicas.
Para construir un mundo mejor es necesario que todos nos solidaricemos ante cualquier hecho de terrorismo y violencia acontencido en cualquier parte del planeta y que ningún país apoye manifiestamente este tipo de actos. Es necesario un compromiso serio de todas las naciones y de todos sus ciudadanos para que un mundo mejor sea una realidad y no sólo un deseo.
La próxima edición de LatinSpots incluye un Especial Chile, en la cual los publicitarios de este país explican cómo está la publicidad en Chile hoy, las problemáticas que viven y como la sociedad está fuertemente afectada por este contexto tan particular que les tocó vivir.