En los días previos al partido, el Servicio Meteorológico de Estados Unidos pronosticaba temperaturas que alcanzarían los dos grados bajo cero, hecho que atemorizó a espectadores y especialmente a las marcas, ya que era la primera vez que el Super Bowl se organizaba en un estadio a cielo abierto. Pero nada de esto pasó, y la noche del 2 de febrero fue soñada para los anunciantes, que pudieron difundir sus mensajes para una audiencia mundial que superó los 120 millones de televidentes.
La mayor parte de los comerciales que difundió Fox a nivel nacional, trataron de llegar el corazón de los consumidores. En este sentido, el trabajo hecho por Cramer – Krasselt para Heinz Ketchup, invitaba a los espectadores a tararear “Si sos feliz y lo sabes” y concluía diciendo “Donde hay felicidad, tiene que haber Heinz”. A un sentimiento similar apeló Bartle Bogle Hegarty, que junto a Axe, creo un himno dedicado especialmente a la paz mundial para seguir promocionando su nueva línea de desodorantes.
La música como elemento cautivante fue utilizado por la mayor parte de las marcas, que difundieron mensajes de integración social y de apoyo hacia la diversidad, tal como sucedió con el spot de Cheerios, realizado por Saatchi & Saatchi New York o el de Coca Cola, que estuvo en manos de Wieden & Kennedy. Además, los más de 80 mil fanáticos que se reunieron en el MetLife Stadium, disfrutaron de los Muppets cantando para promocionar a Toyota, en una campaña hecha por Saatchi & Saatchi Los Angeles. La temática general hizo hincapié en las emociones y en los buenos sentimientos e incluso cuando se mostró el anuncio de Spark 44 para Jaguar, en donde aparecía un grupo conocido como los Villanos Británicos, no se quebró el clima, puesto que el único crimen que cometían era pisar el acelerador más de la cuenta.
Al igual que ocurrió en años anteriores, las marcas no sólo contrataron a estrellas mundiales para sus spots, sino que también adelantaron la emisión de los mismos a través de teasers, por ejemplo. Esta modalidad fue utilizada por BBDO Nueva York para Bud Light, que en los días previos a la final habían mostrado a Arnold Schwarzenegger vistiéndose para jugar al ping pong. Finalmente, en el Show de Medio Tiempo se exhibió el spot con el protagonista de Terminator enfrentándose en un partido con un ciudadano de Nueva York, en un duelo más que cómico. Y si de famosos se habla, es imposible dejar de mencionar la aparición de David Beckham para la marca H&M o la de Scarlett Johansson para Sodastream, aunque este último anuncio fue censurado y sólo se exhibió una parte de él en la final dado que hacía referencia a dos importantes marcas de gaseosa.
Fuera del ambiente publicitario, los shows musicales también tuvieron su lugar de la mano de Bruno Mars, quien cantó junto a los Red Hot Chili Peppers. Además, la banda irlandesa U2 hizo la presentación mundial de su nuevo single llamado Invisible, en un comercial para el Banco de Estados Unidos (Bank of America).
En la edición anterior, la atención se la había llevado un corte de luz de 30 minutos que determinó una rápida reacción de las marcas a través de las redes sociales. Un año más tarde, todos los pronósticos se rompieron, y marcas, agencias y estrellas de Hollywood fueron los principales protagonistas de un evento que quedará marcado en la historia de los Super Bowl.
* Para ver todos los spots del Super Bowl 2014: www.superbowl-commercials.org