La campaña “The Hyperbolist” utiliza narrativas cinematográficas para posicionar a Dubái como un destino de experiencias que parecen irreales, pero que siguen siendo auténticas. Dubái sigue desarrollando su imagen turística global a través de una ambiciosa nueva campaña que combina estética cinematográfica, humor y narrativas emocionales para presentar el destino como un lugar donde la realidad y el espectáculo se entrelazan de forma natural. La campaña, titulada “The Hyperbolist” y dirigida principalmente al mercado norteamericano, emplea un formato de storytelling largo para resaltar que las experiencias en Dubái suelen parecer casi irreales, pero permanecen profundamente auténticas.
La película fue dirigida por el ganador del Oscar Tom Hooper, y el elemento central de la campaña sigue a una pareja casada que relata su viaje a Dubái durante una cena con amigos. Sus recuerdos se convierten en un duelo narrativo humorístico: el esposo describe el viaje a través de escenas grandiosas, casi míticas, de hoteles de lujo, aventuras en el desierto y arquitectura impresionante, mientras que la esposa ofrece una perspectiva más terrenal y emocional. Este contraste entre el espectáculo y los momentos íntimos se convierte en el eje creativo clave de la campaña.
Visualmente, la película equilibra tomas monumentales de la ciudad con escenas más tranquilas que destacan experiencias de viaje cotidianas y personales. Lugares icónicos como el Burj Khalifa, Palm Jumeirah o resorts de lujo aparecen junto a representaciones de distritos históricos, paisajes desérticos y entornos costeros, posicionando el destino como una mezcla de lujo, cultura y experiencias auténticas.
El eslogan “Dubái. Más allá de lo real.” refuerza la idea de que la ciudad ofrece experiencias que superan las expectativas, pero ancladas en vivencias reales de los viajeros. El enfoque creativo no solo se centra en el espectáculo visual, sino también en las historias que los viajeros comparten después, momentos que se convierten en parte de la memoria personal y la interacción social.
La campaña también incluye versiones más cortas de contenido que destacan aún más la diversidad de la oferta, desde experiencias culturales y gastronómicas hasta actividades de lujo y aventura. De esta forma, el destino se presenta como una experiencia multicapa que combina prestigio, cultura local y momentos sociales espontáneos.
La distribución abarca televisión, proyecciones en cines, plataformas de streaming, canales digitales, vallas publicitarias y redes sociales, asegurando un alcance amplio en mercados clave. La campaña llega en un momento en que las conexiones de vuelos directos entre Estados Unidos y Dubái se están expandiendo, junto con facilidades adicionales como trámites de visa simplificados, lo que hace la oferta turística más accesible para viajeros de larga distancia.
Estratégicamente, esto continúa una tendencia más amplia en el marketing turístico que enfatiza la narrativa, la resonancia emocional y la producción cinematográfica en lugar de formatos promocionales clásicos. Dubái se posiciona así no solo como un destino de lujo, sino como un espacio de experiencias dignas de ser contadas, un viaje real que también funciona como una historia inspiradora.