Mientras que la pérdida de un 2% de adeptos se compensa con los hogares que adquieren más vino al incrementar la frecuencia de compra llegando casi a dos veces por mes, donde en cada viaje al punto de venta se llevan un promedio de dos litros.
“La categoría de vinos presenta una estabilidad destacable ante la contracción general de productos de consumo masivo. Una posible explicación de este comportamiento es que con más tiempo en casa, es mayor el espacio para gratificarse y el vino puede ser una de las opciones elegidas por los consumidores”, destaca Carolina Nuñez, Business Development Manager de Kantar Worldpanel.
Al analizar la bebida por valor, donde los del segmento Alto tienen un precio aproximado de 52 pesos; los de Medio de 28 pesos; Bajo de 17 pesos y los de Mesa de 11 pesos, se observa que el “El segmento medio de los vinos es el que tiene mayor cantidad de compradores donde el 13% de los hogares argentinos sólo adquiere vinos de este tipo”.