En un mundo donde el marketing del bienestar suele limitarse a fotos de stock de ensaladas y sonrisas, Centrum ha logrado algo radicalmente distinto. La marca líder mundial de multivitamínicos ha lanzado ‘Vitamin See’, una instalación experiencial que transforma datos nutricionales, en arte. 1.500 millones de personas en el mundo sufren deficiencias vitamínicas. Sin embargo, para la mayoría de nosotros, las vitaminas siguen siendo invisibles: asociamos pastillas con enfermedad, y no con bienestar.
La activación transformó Kite Beach (la playa más grande de Dubái) en una exposición digital inmersiva. Los visitantes no solo aprendieron sobre las vitaminas, sino que, por primera vez, las vieron. En el centro de la experiencia se encontraba la fusión entre ciencia biométrica e innovación óptica. Utilizando microscopios y luz polarizada, Centrum capturó imágenes microscópicas de vitaminas a una escala medida en micras —una milésima de milímetro—. Estas imágenes, conocidas como ‘fotomicrografías’, revelaron patrones vibrantes y coloridos invisibles al ojo humano. Lo que normalmente queda confinado a laboratorios, fue elevado a obras de arte digital a gran escala.
“Vitamin See demostró que medios tradicionales como ‘print’ siguen siendo relevantes cuando creatividad, data e innovación unen fuerzas. Cuando el ‘print’ asume un rol que va más allá de tinta y papel, puede sorprender, educar y emocionar.” Agregó Alex Pineda, Chief Creative Officer de Horozon FCB Dubai.
Para exhibir estas impresionantes imágenes se construyó una galería dentro de una cúpula de doscientos metros cuadrados. Cada visitante comenzaba con un escaneo de cinco segundos de espectrofotometría cutánea, indoloro y no invasivo, que analizaba sus niveles de vitaminas, minerales y más de 20 elementos clave, incluyendo calcio, magnesio, zinc, y hierro. Los resultados se almacenaban en una pulsera inteligente con NFC, que funcionaba como llave de acceso a la instalación. A medida que los visitantes escaneaban sus pulseras, las fotografias reaccionaban en tiempo real con luz, movimiento y sonido, traduciendo la información biométrica en una experiencia sensorial dinámica. Los datos clínicos se convertían en color. Los números, en movimiento. La salud, en algo que se podía sentir. Al final del recorrido, cada visitante recibió un informe digital de bienestar detallado con sus niveles de vitaminas y minerales, además de recomendaciones nutricionales personalizadas. Cada informe incluía también un descuento transformando las deficiencias alimenticias en una experiencia commerce.
Vitamin See desdibujó la frontera entre la salud y el arte y nos recordó que las marcas ganan cuando ayudan a las personas a ver lo que siempre estuvo ahí —especialmente cuando lo que intentamos promocionar, es invisible.