Especial Estados Unidos
El mercado de productoras latinas se enfrenta a un escenario de presupuestos ajustados y mayor presión, en un marco en el que es necesario entender el contexto cultural dado por la multiplicidad de realidades dentro de una misma comunidad. Hoy lo latino es parte central de la conversación y, además de ser rápidos, eficientes y relevantes, es fundamental conectar con la verdad.
Jean Sharony, Executive Producer & Partner, de Whisky Films, analiza los desafíos de las productoras publicitarias en el mercado latino de los EEUU.
En esta entrevista, Jean Sharony, Executive Producer & Partner, de Whisky Films Estados Unidos, profundiza sobre la situación actual de la producción en el mercado latino de ese país. Asimismo, reflexiona sobre los retos de hablarle a los latinos y sobre el contexto de las productoras. También anticipa un clima mundialista que teñirá a la publicidad durante los próximos meses y hace un balance de su compañía en cuanto a proyectos y futuro.
-¿Cómo está Estados Unidos hoy a nivel social y económico?
-Estados Unidos está en un momento tenso y eso se siente en la calle. Hay mucho ruido político, social y mediático. Temas como Epstein, los conflictos en Medio Oriente o las decisiones económicas generan una sensación de desconfianza bastante instalada. La gente está más alerta, más opinante, pero también más cansada. En lo económico, el país sigue funcionando, pero con incertidumbre. No es una crisis, pero tampoco hay tranquilidad. Y esa mezcla, de estabilidad en números, pero inquietud en la gente, termina impactando en cómo se consume, en cómo se comunica y en cómo las marcas se relacionan con las personas.
-¿Cómo está la comunidad latina?
-La veo más fuerte que nunca en términos de influencia, pero también más sensible al contexto. La presencia de ICE y todo lo que viene alrededor hizo que mucha gente sea más cuidadosa en su día a día. Se nota en cómo se mueven, en dónde se juntan, incluso en cómo consumen. Hay menos exposición en lo presencial, en algunos casos, y un crecimiento claro en lo digital. Pero más allá del canal, lo importante es que el consumidor latino hoy está mucho más consciente de cómo lo representan. Ya no basta con traducir un mensaje. La gente quiere verse reflejada de verdad, sin estereotipos. Y eso obliga a las marcas a ser más honestas y más cuidadosas.
"Lo latino ya no es un nicho,
es parte central de la conversación"
-¿Cómo está hoy la industria publicitaria latina?
-La industria está cambiando rápido y no siempre de forma cómoda. Hay menos presupuestos, menos tiempos y más presión en todos los niveles. A eso se suma la irrupción fuerte de la IA que genera muchas preguntas: desde cómo se produce hasta cómo se valora el trabajo creativo. En el mundo latino, hay más oportunidades, pero también más exigencia. Ya no es un “plus”, es una necesidad hacerlo bien. Hoy las productoras que funcionan son las que entienden el contexto cultural, pero también las que saben adaptarse rápido, optimizar recursos y encontrar soluciones. Es menos sobre estructura y más sobre cabeza.
-¿Qué importancia tuvo la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl?
-Lo de Bad Bunny fue un momento muy potente. No solo por ser en español, sino por el mensaje. Fue una forma muy clara de decir: esto también es Estados Unidos. Para la comunidad latina fue un momento de orgullo, pero también de validación. Y para la industria fue un llamado de atención: lo latino ya no es un nicho, es parte central de la conversación. Las marcas lo están entendiendo, pero todavía hay camino por recorrer. Porque no se trata solo de subirse a la ola, sino de entender lo que hay detrás.
-¿Qué hay que tener en cuenta para conectar con los consumidores en esta comunidad?
-Hoy todo pasa por ser más rápidos, más eficientes y más relevantes. Los presupuestos están ajustados, los tiempos son más cortos y la tolerancia al error es mínima. Y en paralelo, la IA está empezando a meterse en todos los procesos, lo que obliga a replantear cómo trabajamos. Pero hay algo que no cambia y es la necesidad de conectar de verdad. Con el consumidor latino eso implica entender que no es uno solo porque hay muchas realidades dentro de la misma comunidad y si esto no se comprende se nota. Hoy más que nunca, la diferencia está en los detalles: en el casting, en el tono, en la historia, en que todo se sienta real.
-¿Hay clima mundialista en la comunidad latina?
-El Mundial va a ser enorme. Y para la comunidad latina, todavía más. El fútbol en Estados Unidos tiene raíces latinas, eso es así. Y ahora ese mundo se va a encontrar con un evento global gigantesco. Ya se empieza a sentir cierto clima y eso va a crecer. Para las marcas es una oportunidad increíble, pero también un desafío que tiene que ver con cómo conectar sin caer en lo obvio. El fútbol no es sólo deporte, es emoción, identidad, familia. Y eso, bien trabajado, vale muchísimo.
"Hoy ser flexible y tener alcance global
no es un lujo, es una necesidad"
-¿Cuál es el balance de Whisky Films del 2025 y lo que va del 2026?
-La verdad es que tanto el 2025 como el arranque del 2026 fueron duros. Ha habido pocos guiones, pocos leads y un mercado bastante contraído. Eso es una realidad que estamos viviendo todos. Pero al mismo tiempo, nos obligó a movernos y a buscar nuevos caminos. Y ahí es donde empezamos a consolidarnos de forma más fuerte en espacios como New Media y Experiential Media, donde hoy nos sentimos muy sólidos con nuestros clientes.
También fue clave apoyarnos en nuestra red global, el arte de International Quorum of Motion Picture Producers, que nos da algo muy valioso que es poder producir prácticamente en cualquier lugar con socios confiables. Además, de tener un termómetro real de lo que está pasando en otros mercados. Eso hoy es una ventaja enorme, porque te permite anticiparte y no reaccionar tarde.
-¿Para qué clientes y mercados trabajan hoy?
-Seguimos trabajando con una mezcla de clientes en Estados Unidos y Latinoamérica, que es parte de nuestro ADN. Nos movemos bastante entre mercados y eso nos permite adaptarnos bien a distintos tipos de proyectos. Hoy más que nunca, ese cruce cultural suma mucho, porque las marcas están buscando justamente eso: entender mejor a audiencias diversas sin perder coherencia.
-¿Cuáles son los trabajos más recientes de Whisky Films que podría destacar?
-Más allá de piezas específicas, lo que más destacaría es el tipo de proyectos que estamos haciendo. Se trata de producciones más complejas en términos de logística, con presupuestos más apretados, pero con expectativas creativas altas. El desafío hoy es hacer más con menos, sin perder calidad. Y ahí es donde entra la experiencia, el equipo y la capacidad de resolver. En paralelo, exploramos nuevos formatos y formas de producir, donde la tecnología -incluida la IA- empieza a jugar un rol importante.
-¿Cuáles son los proyectos para 2026?
-Para este año tenemos tres focos claros: el primero es seguir creciendo en Estados Unidos en proyectos donde lo cultural tiene peso. Otro, es continuar empujando el desarrollo de contenido más largo desde On The Rocks. Y, en tercer lugar, fortalecer aún más nuestra red de producción en distintos países. Hoy ser flexible y tener alcance global no es un lujo, es una necesidad.
-¿Cuáles son las claves para contar historias que conecten con las personas?
-Con tanta tecnología y automatización, lo más importante sigue siendo lo mismo: contar algo que le importe a alguien. La IA va a cambiar muchas cosas y ya lo está haciendo. Va a hacer procesos más rápidos, más baratos, más escalables, pero no reemplaza el criterio ni la sensibilidad. Las historias que conectan son las que se sienten reales. En los próximos años vamos a ver una industria más ágil, más híbrida, donde conviven producción tradicional, herramientas nuevas y formatos distintos.